jueves, 31 de agosto de 2017

la vida es una y otra vez la chance de reconciliarse. toda grieta es en su vacío y distancia una oportunidad para reconciliar.

la última imagen

todo mi rostro entabacado,
ella guardada en su capucha.
yo trastornado,
ella temblando.
la mecha no era mucha.

nuestro aliento, el de un mismo pucho apagado.
el desayuno ya no llena:
la mesa quiere irse corriendo pero le pesan dos cafés.
y expone la cobardía de no limpiar las migas viejas.

yo en mi asiento asiento cabizbajo bajo el cáliz de su grulla.

de tigre a grillo: mi orgullo.
si es mío es suyo,
y su yo
huyó
cuando oyó
que se cayó

yo, que no me callo ni cuando tengo un gallo
porque no puedo.
saco callos en los dedos.
sabes por qué
por sincero
por cenicero
por tintero.

soy tan simple como cero uno uno cero.

básico, un mono binario. un paria,
no me reprimo.

han sido:
tres años, tres meses y tres días
cuenta regresiva para el último suspiro.

miro
sus pupilas, vueltas violeta.
la careta
o la falta de fe,
tormentas.
maltrato, mal trazo, maleza,
lo revivo.

la veo cruzar sus piernas,
arquear su ceja izquierda,
lerda ordena terminar ese café
que me refleja:
cortado, edulcorado, adulterado.

sus ojos, luciérnagas.
de mi tacto en sus tetas
a tenerlas.

concentrado en los contornos del control
porque ciego por mi ego he gobernado
sin trono nuestro nosotros.

tonto. odiame. imbécil. matame.
hijo de mil putas. olvidame.

se levanta y le arranca un color al cielo.
la cocina es un deshielo,
es la última imagen.

su versión, la más magra.
en mangas cortas como las rachas
se marcha.
afuera truena,
adentro quedan manchas.
la marea.
olvidé mis mantras
más atrás.
mis altares
más atrás.
mis amuletos.
más atrás.
mis brújulas
más atrás.
más atrás.
más atrás.

miércoles, 23 de agosto de 2017

no creo que sea catártico

mi vieja le está gritando al teléfono. no creo que sea catártico. tampoco creo que sepa que está lidiando con un autómata. la trama es jodida pero los personajes son simples. yo tomo el papel de narrador y puedo adivinar la respuesta del otro lado del tubo: "estamos trabajando para usted" o "para activar su línea debe acercarse al local" o "a partir de esta semana la medicación de su esposo no entra en los planes de nuestra empresa".

me entristece saber que, detrás de ese tono de voz a mitad de camino entre la rosa y la espina, alguna vez hubo un pequeño ser que no sospechaba que la criaban para transmisor de inconvenientes.

de esa niña que el narrador (narrador omnisciente) ahora ve pasar por sus ojos corriendo descalza, con dos trenzas y la cara manchada con barro, hoy solo quedan las arrugas que se forman cuando entrecierra sus ojos celestes.

esta crónica encuentra un bache en la infancia de, bueno, voy a llamarla Lucía. de ese recuerdo evocado de cuando tenía cuatro años, salto sin escalas a su adolescencia: tal vez Lucía fue a la misma escuela que yo, a juzgar por el uniforme blanco y la pollera cuadrillé siempre por debajo de las rodillas.

en la secundaria, nos simplificaban procesos políticos complejos con líneas históricas rectas y consecuentes. me pregunto qué cambiaría si Lucía hubiese presentado, como tesis para recibirse de Licenciada en Administración de Empresas, una línea histórica de sí misma.

en algún momento entre sus diecisiete y sus veintitrés, perdería veintiún gramos a cambio de un ocho y de no dejar caer esas lágrimas ante la mirada babosa de un señor transpirado de camisa celeste, anteojos gruesos y libreta estudiantil en mano.

durante un mes o dos, a los veinticuatro y ya recibida, conocerá a alguien que le mueve el mundo pero no le conviene. no entra en sus planes, por decirlo así. ella nunca olvidará aquel amor de verano, aunque hace rato que elige pensar que no hay tiempo para recordarlo.

hoy, a sus veintinueve, le insinúa evasivamente a una señora que doblega su edad que mejor vaya hipotecando la casa, si total ya no tiene demasiado futuro por delante. el futuro, piensa, pienso, le pertenece a ella, a Lucía, a los miles de Lucías que obtienen la garantía de una vida en cómodas cuotas.

¿sentirá culpa, Lucía? ¿habrá tenido que consolar a algún cliente desafortunado? ¿cocinará? ¿visitará a su madre en las fiestas? ¿será generosa con su sueldo, que tampoco es tan suculento? ¿le pagará una maldita obra social cara, y no llores más, ma, que papá va a estar bien?

las interrogantes son el mundo que me frustra. me llevaron al papel como a mi vieja al cigarrillo. qué importa si es la hora de almorzar. las apaciguo escudado en mi pose narrativa. me alivia saber que seré viejo muy pronto. que, algún día, haciendo las compras, hirviendo agua para los fideos, o apagando el fuego para responder un llamado, me enteraré de que ya no queda demasiado futuro por el cual preocuparme.
que confíe en mí persona

lunes, 21 de agosto de 2017

es una gama de colores

mi amiga maga es una gama de colores. la conocí una noche clara, lucero, humedad. está en el rojo de mi sangre hermana, que es igual a la suya, a la tuya. si el azul cielo se luce, sale más suave cuando contrasta en su pelo marrón tierra. ella camaleón, maneja todos los verdes que mis ojos celestes hayan visto. y sabe perderse ente el gris gaseoso del humo. la rosa de las yemas de sus dedos no tiene espinas. su sombra se le perdió en un mar de madrugada, y ahora solo ve negro cuando cierra los ojos. por eso lleva en el cuello una piedra violeta, y se protege del inframundo saludando al sol cuando aún está naranja. la conocí, decía, una noche de luna y árboles. la reconozco, mente en blanco, reflejando el fogón de mi pecho.

domingo, 13 de agosto de 2017

pecho y pecho

si me ven se me me ve ausente estoy durmiendo en una alfombra voladora que monté hace semanas por ahora no llegué porque no sé dónde era que iba. estoy:
pecho y pecho, estoy sabores, labios, es el olor trascendental en el fondo de mis ojos ahí adentro de neuronas transmisoras de serpientes que sisean que retornan al origen y me dicen si no fingen que no finja, que solo escuche, que cruja, que me funda en luna única ante la noche y el día y concebí que entre mis cuerpos se nacen sanaciones se nutre el polvo y me deslizo por lagrimales por higueras por miel líquida ya es primavera y salgo:
volando bajito en una nave nodriza que despega al saltar del ombligo hacia abajo y hace escala en cada cráter terreno de ternuras sur acuático, plácido y es:
un pequeño empujar que se mueve con fuerza hacia delante, extremo pero frenando, para así levar las velas, por fin sacarle el velo, y caer en los adentros:
piel, frazada fina pies respiran aire hondo y sol se filtra, soy pequeño, atraigo tanto y:
tiemblo tiemblo tiemblo exhalo y abro:
mis ojos cerrados.

viernes, 11 de agosto de 2017

oda a la amistad

cuántxs tenés que
puedan
sepan
quieran
escucharte abatidx?

contalos
y contales

que son fundamentales
ante los fundamentos
que desenfunda
la vida,
esa espadachina cotidiana,
esa bruma que abruma.

quién te descontractura?
qué valen diez minutos
hora pico?

quién deja pasar el bondi
quién camina
quién comparte
quién golpea
las rodillas contra el suelo?
cómo suena
la amistad?

es quien te cree
quien te crea.

es tragedia
si no es
reciprocidad.

lunes, 7 de agosto de 2017

estalla

es lunes, la luna estalla
y está ya-
mándome.
es tás allá ca-
llándote.
cambiando el fondo,
no te alejes tanto,
mondo di cromo:
y como spinetta
 yo quiero
ver un tren

no sé volver
    y no me canso.
consejos que
    curan quebrantos.
paremos que
    están escuchando.
mi coraza es dura
    mi corazón blando.
sello mis labios.

humanos al espejo: cánticos.
monumentos o altares.
monos que crean y tumban
al mismo momento contentos
idénticos ideales.
cargando en la cruz
los males.
insolados siderales.
ansiosos por cruzar
los mares.

mareados.
mirando fijo
el fin de los edificios.

inventándome un oficio
fallo fingiendo hallarme.
allá llama
la calle
que sella
mi carne.

corro ronco,
como que se rompe mi tronco,
un trompo
desafiando la deriva.
no lo derriba
ni la mala vida ni la gravedad.
a esta edad no es grave
perder las llaves.
ya sé
que ya cer
al lado de otro ser
puede sanarme.
corro callado estoy yendo a buscarte.

domingo, 6 de agosto de 2017

Publicar náuseas

Lo leído lo olvidé, lo sentido lo incorporé, y a mi biblioteca la regalé.

Hablale al viento de aferrar
y te contestará erosión.

Hablame a mí
de aferrar
y te contestaré
decepción.

No me conozco y
no me reconozco y
no me acuerdo.

No quiero ser escritor.
Ser, quiero.

Sometimes YOU have to be your own hero