lunes, 29 de octubre de 2018

ritual

Hice un ritual espontáneo de luna llena en funes. Represión salió de su jaula, eyectada con fuerza desde las profundidades. Enterré mi vómito y una piedra de poder. El fuego lava con lava.
Hoy no temo a mis emociones y ellas a mí no me temen.
Abrazo mis profundidades con todo mi cuerpo. Tauro al encuentro de escorpio, escorpio al servicio de la transformación.

viernes, 26 de octubre de 2018

poesía del desamparo

Me reconozco entre las formas más pesadas, justamente no en el agua. Ella es tan maleable, tan moldeable, ella elástica en plena danza.
Yo soy un duro.
Yo soy una piedra servida en un vaso, un acto descolocado.
En cambio el agua diluye el peso entre un universo de gotas, todas ellas me atajan cuando mi cuerpo se arroja al océano.
Veo todo desde el puente, expectante por el encuentro con la otredad. Es que solo hay dualidad si puede romperse.
Por eso me dejo abrazar por el océano. Para romperme. Último recurso para exceder la roca en la que me he transformado.
La mentira entró en mi sien.
La mentira es una brisa de primavera, colorida,
superficial, temporal.
Es un ciclo.
Agua de escorpio cae del cielo. Me toca la cola. Busca mi sexo. Entra y bombea mi corazón.
Estoy transformándome en granizo.

lunes, 1 de octubre de 2018

ante el aumento ajeno

entro a mi casa
me está esperando la propuesta de procuparme
porque macri es la fiesta a la que nunca me van a invitar
porque el fmi trajo la piñata
porque el capitalismo es una correa de ahorque
hecha en china
sin embargo, cómo se los explico,
soy sagitario, guache,
tomo un vaso de agua y ni me mambeo

y eso que el espejo me pregunta
si mi cuerpo es mío

y ante el aumento ajeno
el abrazo es leña

qué es el fuego, me pregunta el espejo
y yo le digo que este fuego es una manada de chispas

y le cuento a mi espejo que no puede ver más allá
que adentro mio hay una maquina analógica traqueteando
que se alimenta de vasos de agua
y que no me la pueden desalojar
no será hecho el deposito que merca la ley

lo que quiero decir es
que fukuoka me contó en un libro
que podés cosechar cinco mil kilos
de arroz por hectarea
solo tirando compost al compost
la revolución de una brizna de paja

el conocimiento se transmite
food for thought
yo hablé con la abuelita
y me dijo que me olvide
de las pequeñas diferencias
por eso acá estoy no difundiendo poesía
estoy cifrando una estrategia milenaria

compremos arroz
lentejas
porotos
pongamos agua
toneladas de agua
a calentar
nos demos cuenta
que necesitamos
una olla más grande
y comer afuera
con cualquiera
que traiga un plato

hay para todxs.

I

porque cuando
salgo afuera entro
en una máscara

la comodidad
es pesa

antes no
pesaba

contracturas aún
eran un prospecto

si no
pasó hasta
ahora no voy
a implosionar
de bronca o
de cepción

es frágil el poema
en él se nota
que yo lo soy

que mi
fuerza
no es mi fortaleza

enhebro nudos
que no irán
a desatarse
hasta que
ya no
halla
nada

el fin de
la incomodidad

la extensión expansiva del orgasmo

el afuera un paisaje
latiendo
los colores

yo la muerte y
a la vez integración

la mirada
vacía hacia adentro

el descansar los mares

la tierra flota

jueves, 20 de septiembre de 2018

tango millenial

hoy en día
la gente escribe por feisbuk
y ama por whatsapp

por eso vuelvo a verte

porque soy de hoy
pero del hoy de antes
plena transición
a la convivencia tecnológica

en el camino
perdí géneros
deconstruí viejas catedrales
y escarbé hasta desenterrar mis propios dogmas

vuelvo a verte
por los audios de whatsapp que son poemas
por los poemas que no subo a feisbuk
porque te quiero
porque quiero

escribo

porque en una habitación cualquiera
en una ciudad cualquiera
no se recomienda hacer un fuego

porque la pira de mi pecho se ahogó

y escribo para abrigarme
para deslizar esta tensión

porque la neutralidad de las palabras
se destruye con rayones
cuando las manos aprietan solas

y el estómago se siente un ancla

escribo la incapacidad de usar la cama
para dormir
debo estar en la habitación equivocada
el cañón en el pecho
tiene que ser un error
no estoy hiperventilando
la noche ya termina
el consuelo duerme conmigo
vos no te fuiste
el gauchito me cuida
mi vieja me abraza
la luna me revuelve
las tripas

sábado, 18 de agosto de 2018

más todavía

Lo veo atareado en sus cosas, su nariz en el celular
Se le empaña la pantalla
y no lo nota

En este bar vacío
de la Guemes de Córdoba capital
a través de dos vasos que tenían cerveza
Ya no hay lugar para silencios incómodos

La tensión mudó de piel
y ahora acecha reflejada entre aparatos
No invisible sino diluida

Yo temo por su hijo por nacer
Entonces pienso en mí
Cómo crecí
hasta donde llegué
Y más todavía
temo

martes, 14 de agosto de 2018

Pibito

para cedrick y evans
feliz cumpleaños

Pibito corre por la sala
Patalea como si estuviera manejando
el auto de los picapiedras
Toca todo lo que ve
Y después de tocarlo
Lo toca de nuevo

Me hace preguntas

Y miau? Me dice
Con el esfuerzo
de hacerse entender

A veces Pibito no se explica bien
O yo le cuento algo y no lo entiende

Todavía no aprendió a hablar
Sí a comunicarse

A cada cosa nueva
la bautiza "nonó"
Son señales en su ruta
para acordarse que pasó por ahí

Mientras tanto yo pienso

En los cinco mil años de humanidad
Piedras labradas y lobos domados
Caretas levantadas para protegernos
de las protecciones del otro

Y Pibito señala
De pronto se ríe
y me contagia liviandad
La risa no lleva
cinco mil años de humanidad
Es atemporal
como el viento

Se ríe porque miau
entra por la ventana
Ejecuta un salto con gracia
Ese gato podría ir a los juegos olímpicos
Pero no va
Se acomoda en una caja que está allá arriba
en el pico de la casa
Y dice: miau
Y hacemos silencio

domingo, 12 de agosto de 2018

despedidas

A nadie le gustan las despedidas
Me dijo
A mí me gustan. Soy poeta
Le dije
Vos no sos poeta
Me dijo

Mentirosos repitiendo verdades

Una vieja queriendo pasar por joven
para engañar a la muerte
Un despliegue de estatuillas y estampillas
para parecer pulcra
Para poner entre ella y los demás humanos
una distancia donde no se vea el miedo

viernes, 27 de julio de 2018

temperatura corporal

tu mirada centelleaba cristales
que yo toqué descalzo
caminante de las brasas

enredaderas en tus brazos
y un solo dedo en la miel
una mano en el papel
voy escribiendo tu cintura

dormimos juntxs
sin soñar
anidábamos un estado onírico

tan en mí tan cerca tuyo
calor sutil
horas en paz
conmigo
vos un faro

me desperté antes que vos
te escuché dormir
descifré tus colores

dos juegos de respiración
formando una musica ambiental
cantaban pajaritos entre las sábanas

la temperatura corporal
es el termómetro más fiel

suave y simple
como secarse al sol

calidez que guardé
en el especiero de mi memoria
en un frasquito sin etiquetar
entre la menta y la tierra mojada

El día fuera del tiempo

Conocí sobre el día fuera del tiempo hace un año y un día-atemporal. Me pareció una idea genial y no me la olvidé más.
Cuatro días antes que eso, me puse a conversar con una mujer y me fui caminando a dormir con ella para descubrir que ya la amaba, que ya la amé siempre.
De esos cuatro días, pasé casi tres a su lado, dándonos cuenta. Mirarla es reconocerla de algún pasado o algún futuro, es instintivo como mover los brazos.
El resto de ese tiempo lo pasé trabajando (se me olvidó dormir).
El martes 25 de julio de 2017 a la mañana bien temprano, en el último episodio de ese fin de semana inconmensurable, acompañé a mi hermano Tincho a recibir la medicina del kambó. Él salió de la casa Haira Haira feliz y pleno, yo me fui temblando.
El trayecto para llegar a mi casa desde ahí consta de escasas diez cuadras a través del parque Independencia. Recuerdo que hice una parada estratégica atrás de un ombú para mear y sentarme en sus raíces a recuperar algo de fuerza. Me sentía totalmente atontado.
Cuando finalmente llegué a mi casa, fui directo a la cocina y preparé un coctel de protectores: piqué un ajo, hice un té de jengibre limón y miel, cociné un arroz con curcuma, ingerí todo junto y me derrumbé en la cama.
Deliré de fiebre durante todo el día fuera del tiempo.
Volví a mí recién al otro dia de aquel punto medio entre viaje largo y sueño fugaz. Ahora era yo y otro(s) yo. Sensación de estar reconfigurado.

martes, 24 de julio de 2018

El mundo es humano. Por momentos, insensible como la inercia de un tren. A veces, inexplicablemente enternecido. Este mundo cachorro en un volquete lo estoy caminando con mi hogar en la espalda hace un tiempo ya. Aprendí por empirismo a dividirlo en dos fuerzas: hay 500 personas egoístas y hay 1 que no lo es. Sobrevive el tejido humano porque cada una de esas excepciones unidas hacen la fuerza.

lunes, 16 de julio de 2018

Florecí. No di semillas.
Dejé cenizas. Volveré.

viernes, 6 de julio de 2018

herencia

hoy se murio adolfo, era el mejor amigo de mi viejo. tiene hijas que lo lloran y una mujer que lo despide, tal vez aliviada. adolfo tenia ochenta y algo y cuando se murió se llevó a su cancer con él.

qué es la muerte sino atemporalidad? aliada de la gravedad y de todos esos físicos que calculan emociones, la muerte hace que todos caigamos por nuestro propio peso.

igualmente el tipo, aún después de muerto, tiene hijas. hijas que lo lloran. yo no lloro por él, aunque lo conocía bien.

de chico, yo iba a la cancha con mi viejo. éramos él, mi hermano mayor, adolfo y yo. teníamos el ritual de ir tres horas antes del partido para poder sentarnos en la mejor ubicación. el gigante de arroyito, la cancha de Central desde donde se escucha el río Paraná, fue donde pasé algunos de los momentos más emotivos de mi infancia.

de adolescente, me pasé a otra tribuna. iba con mis amigos, insultaba a los que insultaban a los jugadores y gritaba los goles mirando a la platea donde estaba mi viejo. pocos años después, él dejó de ir a la cancha. argumentaba que desde su casa lo podía ver con un cafecito y mirar las repeticiones de jugadas dudosas. yo creo que estaba cansado y ya no le veía el sentido.

en la camiseta de Central con la que enterraron a Adolfo hay bordadas tres nuevas estrellas, una por cada quimioterapia que sobrevivió dejando todo el sistema inmunológico en la cancha.

cuando lo conocí, él ya era viejo. escuchaba mal y además no le interesaba escuchar y eso le hacía escuchar peor. francamente no recuerdo de qué habremos hablado en las cientas de conversaciónes que tuvimos con él. sí me acuerdo de una vez que me puteó mucho. estábamos viendo un partido de Central por televisión, y yo a la vez lo escuchaba por la radio, que llegaba con unos segundos de anticipación, berretín de quien no se aguanta. un grito de emoción que no pude contener le arruinó una sorpresa. un penal para nosotros que después el nueve pateó al medio y lo erró.

empecé a verlo menos cuando dejé de ir a la cancha con mi viejo. tres o cuatro años atrás, se enfermó y mi viejo también dejó de verlo. hablamos por teléfono alguna vez. muy cada tanto él llamaba al teléfono fijo, muy pero muy cada tanto el que atendía era yo.

entonces, ni llorar por el tío adolfo ni indiferencia por un anciano que descansa en paz. soy esto. una angustia compartida, una desolación ajena. un servicio comunitario para el tipo que ha sido mi viejo, para el pibe que será mi sobrino por nacer. llorarlo, llorarlo una tarde de agosto sin sol, sabiendo que estas lágrimas no son solo mías, son para él. son por mi viejo.

justo adolfo se llamaba. adolfo. y mi papá, hijo de padres judíos que escaparon de la guerra en barco y sin nada. mi viejo, de joven enano y ruliento. mi viejo, hijo único, sin prepucio y sin religión. sin lágrimas para llorar a su compañero de vida. sin respuestas ante la muerte que le sigue expulsando compañeros de equipo, que lo está acorralando contra su propio arco.

martes, 26 de junio de 2018

que es la poesia?

el poema no es descartable
es inflamable
cuando lo termines
tendrás una bomba molotov
en las manos de tu mente encendida

lunes, 25 de junio de 2018

acuario quebrado

los fantasmas existen y
gritan en mi mente
muerden en mi pecho
me cosquillean las pelotas
rompí los relojes

el amor es de fuego

'pongo las manos en el fuego'
era una metáfora sobre quemarse sobre mentir
yo transmutador
acerco mis manos a la llama
que me abriga los inviernos
donde quema lo helado

martes, 19 de junio de 2018

trip report

TRIP REPORT - Ayahuasca, sábado 16 de junio de 2018 (geminis). el domingo, día del padre.
Lugar de la ceremonia: Arroyo Seco
Gente: el paxé Txana Itxá de Huni Cuin, familia Haira Haira. Mi hermano Tincho. Éramos en total 32.

                "para aprender,
                para luego volver a enseñar,
                para luego volver a aprender,
                en el viceversa de volver a empezar"
                (klan)

Intenciones: desde la tierra, trabajar y sanar familia. Desde el cuerpo que la planta entre y sea guía.

Mi dieta fue distinta: últimamente mi alimentación siempre es la de preceremonia. No tuve que cambiar nada desde el miercoles que decidí hacerla. Solo comer poco los ultimos dias.

Esta vez, a diferencia de las dos anteriores, fui hasta allá solo. Vivi el dia por mi cuenta. Lo pasé preparándome. Llevé mis aliades. Fumé. Pedi. Escuché. Tiré cartas.

La tirada sobre la ceremonia me reveló:
La Estrella - El Colgado - La Templanza.
Gracias.

Ya en Arroyo, despues de fumar unos porros, me sopló un rapé Tincho antes de empezar la ceremonia.

Fue mi primera ceremonia con la familia Haira Haira. No la ofreció Ivana sino el paxé Txana Itxá. Ivana cantó hermoso, Sofia también y lo mismo otra chica brasilera.

Los cantos Huni Cuin se rompen inesperadamente. Vocales hacen un espiral descendente hasta el silencio. Eso afuera me hacía retocer mis adentros.

El paxé sirvió la primera copa para cada unx. Después ofreció un círculo de canciones de su tradicion con mucha alegría y fuerza. Terminado, me acosté cerca del fuego, donde había visualizado días atras que me sentaria. Empecé a  ver y sentir la vibración multicolor y eso sólo fue ascendiendo durante la noche. Recuerdo pedir ese mes que me faltó vivir en la panza de mi vieja.

 Me sentí a gusto. Haciendo lo que queria en todos los sentidos. Es que realmente queria pasar el tiempo así, recostado, tranquilo, solo. Entre medicina, tapado y aprendiendo.

Fui el Colgado durante toda la noche, tal como las cartas me dijeron. En retiro voluntario, mi extravagante posición: libre de no hacer, de ser y de que la vida me sea.

La primera copa tuvo efectos corporales mas no calló la mente. Mi mente siguió cuestionándome todo. No vomité. Hice conscientes mi vientre, mi pecho, mi sexo, mi estómago.

Tal como las otras dos veces, no vomité en la primera toma. Siento que es porque llego muy entero y preparado. Bien ayunado, fuerte, mentalizado, relajado. En cambio, a la segunda voy un poco desequilibrado, bastante cansado, con el estómago vacío y con ayahuasca.

La segunda la tomé cuando ya estaba sentado con los Haira Haira, yo a la izquierda de Tincho. La primera copa fue una marea leve, y la segunda subio drasticamente. Supe que mi mente no iba a callarse si no era de esta forma.

Subió y me llevó hacia un lugar donde no hay bordes ni fronteras. Todo es circular, sin puntas. Todo está interconectado. O es un lugar muy antiguo o es un lugar sin tiempo. Pero, si es un lugar del pasado, ¿cómo llegué?

Todo estaba denso. Mi tercer ojo estallaba de data. Mi cuerpo y mi voluntad fueron quebrándose. Entré en un loop en el que siempre despertaba y veía almas milenarias reencontrándose, como si lo hubieran pactado asi, seguir trascendiendo, apareciendo en recovecos, en ayahuasca. Sentía que yo debía de estar involucrado, que seguro era una más de esas almas. Sonaban los cantos Huni Cuin.

Me sentía débil, no me podía mover, mi cuerpo estaba en proceso de vomitar. Solo quería taparme y descansar. Cada tanto abría los ojos asfixiado porque estaban sahumando e intentaba descifrar lo que estaba ocurriendo. No podía, sonreía dolido y volvía al trabajo intenso, sabiendo que estaba en un loop sin ya espacio temporal que me abarque. Duraria lo que hubiera de durar. Eso mismo fue la representación del final de mi resistencia. Me entregué de cuerpo y de mente junto a mi ancestral espíritu vibrando.

Fui mi padre. <Él está tan viejo como yo débil. Tengo tanto frío como él. Solo quiero la manta, taparme, refugiarme. Tengo puesta la campera que era de él, tan grande y yo tan pequeño>.

Era una sensación de saber que yo era mi padre, y que yo era yo. Un despertar en un lugar incoherente, absurdo, expansivo, gracioso. Yo era un paria, tirado en un rincón, Tincho al lado mío despatarrado y tapado entero. La rueda giraba. Alcanzaba a reírme, a preguntar por qué y cuánto más, y a volver al trabajo nuevamente.

En ese lugar no forme incluso me sentí un pato multicolor. En algún momento entré en algún tipo de error. Mi mente se sintió una máquina evaluadora y me dijo: "si no necesita, no es humano. Eso es todo lo que entiendo".

Me desconecté de esa fuente matriz y descansé aliviado, después de finalmente vomitar. Mi cuerpo entero temblaba. Sé que se estaba reconfigurando. Vibrando ahora circularmente y sin puntas. La ayahuasca tomó todo mi cuerpo, como renovandolo molecularmente.

Luego de eso, llegó un alivio inconmensurable. Descansé con felicidad y paz y disfruté de la bellísima música. Es celestial escuchar música de medicina. Dormí.

Al rato Tincho se despertó. Nos miramos y me dijo: "maxi, ya está, ya la pasamos". Nos reímos con el cuerpo y el espíritu y disfrutamos la banca mutua. Al rato nos fumamos unos porros y compartimos la alegria de estar en amor.

Ya tenía decidido que no iba a aplicarme kambó cuando empezaron las primeras sesiones. Ya era de día. Desayuné sol.

Volví a casa a tiempo para almorzar por el día del padre. Mi hermana había vomitado toda la noche, y a mi hermano le salieron llagas, lo mismo que a mí al día siguiente.

Registros fugaces:
-sentí que atravesaba el ser de las raíces. Como si el mundo bajo tierra fuera algo similar a lo que viví
-la familia Haira Haira tiene algo de libertario y rainbow que me hizo sentir muy en casa
-el extraño sentido del humor y la extravagancia hacían tolerable las demás partes incoherentes. a la vez, una no era sin la otra.
-el tiempo es la manija del mundo

dijo Blake: "To hold infinity in the palm of your hand // and eternity in an hour"

martes, 12 de junio de 2018

quilmes

eligió una cerveza tibia y ni cuenta se dio. se la tomó como se toman las molestias. ni siquiera su sentido del gusto estaba en el lugar.

Cartas

Del Ermitaño para la Luna
"soy llama, luego calor, luego luz fría.
he aquí que brillo, que llamo y espero."
(el ermitaño)

de la luna hago leña
 con su plateado creo mi blanco y mi negro
  formo con su círculo la espiral.

su destello es la dicha de mis lagrimales
 en su dinamismo está el mío
  yo, que por dentro soy 80 por ciento océano.

cuando está llena siento al cien mi sien
 y lamo mis heridas sin pudor
  en mi intimidad con ella.

De la Luna para el Ermitaño

"caí en mí misma, cada vez más hondo."
(la luna) 

mis manos las orillas del oleaje que la pacha moldeó. mi corazón cuando late se expande o al menos eso me cuenta cuando lo escucho. escribo desde el útero de las emociones. no nado sino que me dejo fluir. si es vida es riesgo, por eso cuando dejo la coraza solo floto.
cerrar los ojos es un acto de confianza, dice algo sin hablar. es lo etéreo lo que queda de un encuentro. la entrega no es no controlar: es saber que no hay control sino huellas que seguir y que llegan a nuestros pies en forma de símbolos.

martes, 29 de mayo de 2018

lo esencial es invisible al billete

lunes, 28 de mayo de 2018

westworld

"your mind is a walled garden.
even death cannot touch the flowers
blooming there"

viernes, 25 de mayo de 2018

Ruben Represion

Rubén se sentía separado del resto del mundo como por un traje de astronauta. Lo plasmaba con excusas como alcohol en gel, como veganismo, como viernes a la noche navegando en internet.

Se juraba y rejuraba que amaba las tormentas. A veces, se obligaba a ir hasta la terraza a mirar la lluvia. Prendía un cigarrillo y se ponía rojo, rojo torero, rojo mujer, pero por nada en el mundo tosía.

Un día, camino a su trabajo, su velocímetro falló. El de su auto. El cielo ya habia aclarado pero todavía hacia frio, ese frio matinal de otoño cuando, de pronto, ya no supo a qué velocidad iba. Hojas amarillas decoraban el parabrisas.

Intentó deducir la velocidad a la que se movía. Primero, viendo subir el kilometraje, un número a la vez. Después, anotando en un papel cuanta nafta estaba gastando. Finalmente, agarró su celular y buscó una solución en yahoo respuestas.

No la obtuvo.

Después de su fracaso, detuvo el auto, estacionó en una esquina donde no hubiera nadie y borró el historial de navegación de su teléfono. Es algo que hacía periódicamente.

Para poder lograrlo sin fallas, desarrolló un sistema en el que anotaba todas sus contraseñas en papeles desparramados por su casa en un falso azar. Se inventó analogías para recordar sus páginas porno preferidas. Compró objetos que le sirvieran como pistas.

Su habitación toda, decorada con íconos falícos que enmascaraban su verguenza.

Con la muerte de su madre, Rubén sintió un desamparo: el vacío que queda cuando se termina el deber ser.

Su rebelión fue empezar a llegar tarde a su trabajo. Solo lo había hecho cuando su auto tuvo aquel problema de velocidad. Luego, lo volvió costumbre. Rubén llegaba tarde solo a veces. Disfrutaba de ese caos organizado.  Nadie lo notó, pero para él, ay, para él fue el comienzo de algo nuevo.

Llovía la noche en que murió su madre. Su hermana intentó ubicarlo. Lo llamó más de diez veces al celular, sin respuesta. Rubén se enteró por mensaje de voz. Salió de su casa de noche por primera vez en más de diez años. Ya no le importó a qué velocidad se movía su mundo.

Dos horas después, paró el auto obnuvilado por unas luces de neón. Lo dejó estacionado en cualquier parte. Así fue como Rubén probó el whisky y conoció un prostíbulo. Fueron los dos minutos más felices de su vida.

domingo, 13 de mayo de 2018

ayer dormi doce horas

el sol dejó de salir sin previo indicio. él se cree grande, todopoderoso, entonces no avisa. yo lo extrañé durante semanas, y el agua que no caía se acumuló hasta volcarse, como cuando cede un techo de lona. me tapó el agua.

quedaron algunas secuelas. una garganta raspada y roja. una luna en el tórax. siento una suerte de campo de fuerza justo entre mi carne y mi piel, como separándome de la existencia exterior.

ayer dormí doce horas, en mis profundidades, apapachado por una marea delicada y sutil.

soñé con Lara, la perra que se crió conmigo. cuando se murió, yo fui el encargado de arrastrarla hasta la puerta. al otro día la pasaron a buscar. había que llamar al mismo número que cuando estaba enferma, y la recogió el mismo tipo en la misma camioneta, esta vez no para darle pastillas sino para enterrarla, o para cremarla y esparcir sus restos en mi cerebro hasta que resucitó entre sueños.

a Lara la trajo mi hermana cuando era una cachorra callejera maltratada. tenía heridas abiertas, rabia y parásitos. esas alimañas emanaban más vida que ella. cuando llegó me presenté y la saludé, y recién me devolvió el saludo a la semana, más o menos cuando su estómago recuperó su tamaño normal.

Lara era negra como la pobreza misma, y salir a pasear es algo que nunca le hizo gracia.

en mis sueños no ladraba, estaba echada sobre una piedra, yo también. el agua nos mojaba. ella no hacía gestos. no entiendo por qué los perros no reaccionan cuando se les ningunea. tampoco sé por qué soñé con una lara triste, quieta, inexpresiva. ¿será ese mi recuerdo de ella?

me desperté chupándome el dedo, entre la babia y la confusión. no me levanté. me quedé en la cama preguntándome si el desastre se habría resuelto solo.

habito la incomodidad

habito la incomodidad espesa de tener un cuerpo,
de esclavizarlo,
mi cuerpo es un ida y vuelta al sufrimiento:
lo fìsico refleja la fase interior.

las lastimaduras,
la lástima dura,
mis penumbras,
los restos de sangre seca exhiben lo que se trasluce.

miércoles, 9 de mayo de 2018

sin titulo o vengan a vernos hoy

quisiera preocuparme porque macri
porque el fmi
porque el capitalismo
pero no
digamoslo así: soy sagitario, guacho,
ni me mambeo.

a mí dame la legalización
de la marihuana
dame una olla popular, inmensa
y el teléfono de los ex combatientes
de malvinas

los abrazos son leña que no se termina
el agua todavia es gratis
y posta
pero posta
el amor esta acá adentro
no te lo pueden embargar

lo que quiero decir es
que fukuoka me contó en un libro
que podés cosechar cinco mil kilos
de arroz por hectarea
solo tirando compost al compost
la revolución de una brizna de paja

el conocimiento se transmite
food for thought
yo hablé con la abuelita
y me dijo que me olvide
de las pequeñas diferencias
por eso acá no estoy difundiendo poesía
estoy gritándoles algo

que vengan
que voy
que estoy yendo
aprendiendo a ser
mejor átomo
mejor cromosoma
mejor personita

que no se desesperen
que compren arroz
lentejas
porotos
que pongan agua
banda de agua
a calentar
que se den cuenta
que necesitan
una olla más grande
y comer afuera
con cualquiera
que traiga un plato

hay para todxs.

martes, 24 de abril de 2018

pedir

gente todo el tiempo pide por la calle. me pide.
yo tambien pedia, cuando estaba de viaje, y me daban. a veces.
nunca me faltó nada. ni cerca.
un cura me dio plata. un yonki bizcochos con chicharrón. un caminante tortas.
un laburante su casa, un cheto frutos secos, mochileros prensado.
la gente pide por la calle. me pide. a veces le doy.
eso sí: algo cambió en mí.
lo caminado no se puede borrar de las suelas.
a veces les doy. y siempre siempre uso la plata como si fuera tambien de ellxs, de todxs.

jueves, 19 de abril de 2018

sobre abuelos y tumbas

mi abuelo se estaba muriendo. mi vieja no caía. el viejo cenaba cáncer de pulmón con salsa de enfisema, y le quedaban como máximo dos o tres meses de vida.

la historia me la cuenta mi mamá, hoy, a sus sesenta y tantos. toma y toma los mates que le cebo. ella nunca se prepara los suyos, pero va a tomar hasta el más lavado y va a explicarme por qué está pagando su propia tumba desde hace más de veinte años.

mi vieja era lo que hoy diríamos una trabajadora independiente. laburaba sin horarios y se ponía su propio sueldo: era ama de casa. voluntariosa a pesar del hambre, había empezado su camino laboral a los catorce atendiendo el almacén de la esquina de su casa. de esa forma, llenaba su estómago comiendo galletitas directamente desde el frasco y pagaba de a poco la siempre creciente deuda de fiado que tenía su familia.

veinte años después, sus índices de hambre y de voluntad habían cambiado. más cómoda pero con solamente dos manos, ya no podía hacer malabares entre su casa, mi padre y el suyo.

mi viejo, un tipo racional y cauteloso, acompañó a su mujer durante el proceso. fue la única vez en su vida en que la encontró superada por una situación.

una tarde, después de verla romper dos tazas y servir el café en una maceta, se sentó con ella y le aseguró que si era necesario trabajaría el doble para que no le falte nada, ni a ella ni a lo que quedaba de mi abuelo. previsor como era, salió con anticipación a buscarle tumba al pobre hombre.

mi papá trabajaba en algo importante, entonces conocía al dueño de previnca, la aseguradora más grande de la ciudad. tardó algunos días hasta ponerse en contacto y cuadrar una reunión con él.

en un bar céntrico en horas del mediodía, le invitó un café al señor Pérez. ahí, se enteró de que el sepelio se paga hasta el día en que te morís, y que incluye una cláusula inflacionaria en la cual cada año se paga más caro, ya que cada vez estás más cerca de la muerte.

entonces, los cementerios -al igual que las obras sociales- no quieren ancianos como nuevos socios de su club. mi padre le rogó una solución al dueño de la empresa, y negociaron un acuerdo: su suegro tenía un lugar garantizado en el cementerio más cercano. a cambio de eso, el señor le pedía que, además del abuelo moribundo, se anotaran en el mismo cementerio dos personas jóvenes.

fue así como mis padres sellaron su casamiento, y vivieron felices para siempre.

sábado, 14 de abril de 2018

"sempre curti escrever" - guilhe

sábado, 7 de abril de 2018

hay

hay un pibe simple
atrás mío.

camina lento.

va atado
cuesta arriba
por el tobillo
a una bala de cañón.

veinticinco años
padeciendo la inercia,
arrastrándose atrás mio,
un pibe simple.

jueves, 29 de marzo de 2018

Reporte de Uruguay en temporada baja

La Pedrera, marzo, 2018. la marihuana es legal, el aborto es seguro y gratuito, el matrimonio igualitario es ley y el estado es laico. la gente camina lo que se podría calificar como 'despacito'. en la costa el clima es seco. en montevideo lo que hay es mucho tráfico.

lunes, 26 de marzo de 2018

Autocultivo por Juan Jaula (2018)

sale por maldita urgencia editoria. poesías.

1. naturaleza muerta
2. que vengas
3. el renacido
4. manifiesto
5. creo que no lo habia visto

la pedrera, uruguay, marzo 2018

descarga libre. pirateenmé
http://www.mediafire.com/file/ov3ungtpj4etu55/Autocultivo_por_Juan_Jaula_%282018%29.rar
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viernes, 23 de marzo de 2018

De ruta

Estoy caminando por la ruta. A paso lento porque mi gorro me protege del sol. De pronto veo una culebra muerta en la banquina. La tomo con mis manos y me obnuvilo porque, pese a ser pequeña, es la primera vez en mi vida que veo y siento una real.

Su textura es un punto medio entre viscosa y acariciable. Su geometría, compleja. Ya no tiene mirada. Paso mis dedos por su cuerpo y siento que el agua de su interior acompaña mis movimientos. La dejo y sigo sin dejar de caminar.

Después, me encuentro un elástico, uno de esos que se usan en los botes. Es brillante y metalizado, y es verde como la culebra, verde agua salada.

Tiene dos nudos de marinero, uno en cada extremo. Son apretadisimos. Intento desatar uno, después el otro, y ni con los dientes puedo. Me detengo en una sombra para avocarme a la tarea.

Con esfuerzo, desato uno. Pienso en lo absurdo de asegurarlos tan bien y perderlos tan fácilmente. Yo, ensimismado en otra cosa, mirando hacia otro lado, por puro reflejo levanto la cabeza y veo que un auto para, y que su conductor me ofrece llevarme a mi destino.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Verlo venir

Renata no lo vio venir. Venía muy rápido, pensando en su viaje del año anterior, con su hermana, peregrinando hasta la selva. Esquivó una paloma muerta justo antes de pisarla, y sus anteojos se cayeron al piso. El vidrio dio contra el cemento e hizo un sonido característico que la hizo reaccionar.

Todo ahí era humedad frondosa. Había tibieza. Le gustaba.

Probó las medicinas ancestrales. Abuelitos y abuelitas volvieron para contarle juventudes. Ella voló.

Una noche donde la luna nueva era una sartén color negra obsidiana, se quedó despierta después de que se apagara el fuego. Allí oyó los llantos y chillidos del bosquejal. Sintió el llamado.

Cuanto más quieta la noche, más se despierta la selva. Se acompasa un ritmo que algunos no pueden resistir. Caminan selva adentro y ya no vuelven a ser vistos.

Ella escuchaba el crujir, entrada en trance, y cuando reaccionó fue demasiado tarde.

Una serpiente medía sus pasos. Ella sola. Sin machete. Sin huida.

Condenada si gritaba. Se miraron a los ojos, medusas la una de la otra.

Renata no lo vio venir. Para cuando levantó la vista, el golpe del camión ya era inminente.

viernes, 2 de marzo de 2018

me voy;
queda el amor

lunes, 19 de febrero de 2018

feli

a feli le gustaría
tener mil vidas
tiene una sola y conoce miles
porque te mira despacio
y habla lento
una vez feli me dijo
cuando yo estaba enfermo
y tenia gripe
él me dijo que tranquilo
que eventualmente
iba a estar bien.
feli cocina
mezclando sabores
batiendo especias
es el inventor de la tira de asado
con dulce de leche y de batata
feli ama
y cree que todos
buscamos lo mismo
y sabe bien
lo que es estar preso del amor

no te confundas

tengo el estómago como si necesitara unos masajes. hay vida atascada ahi. ratonera de todo lo que guardo. represión se materializa por más que no se vea.
todo lo que decidí callarme, petrificado
como una lagartija cuya reacción es no hacer
absolutamente nada si el mundo la está acechando.
pierdo la cola.
quiero perder mucho más.
esta mochila simbólica, este ancla en la panza.
todo lo que no te dije.

no te confundas,
casi todo lo que callé
es malo.

domingo, 4 de febrero de 2018

año nuevo jaula nueva

lo alarma la ciudad insostenible.
capucha para respirar,
humo para volar más alto que los drones.
igual pasa por al lado de los azules.
hasta los oficiales se masturban pensando en la pura.
acá el aire está cargado como las armas de los boludos.

ni lo viste cuando se llevó lo suyo al bolsillo.
frágil y duro a la vez. como un reloj de arena.

la confianza se traduce en instantes.
el resto es suponer.
por eso la intuición es tan importante.

sabe a quién saludar.
sabe que no se trata de nombres
sino de miradas.
conspira con los ojos.
la necesidad se volvió oficio.
pisa el cemento.
gris.

domingo, 28 de enero de 2018

por qué jaula

dejé esparcidos setecientos setenta epitafios a lo largo y a lo ancho de la ciudad que me vio nacer, arder y resurgir. son gritos ahogados. se corresponden con frustraciones y desentendimientos. pintarrajeo las paredes. juego un juego en el que pierdo. salgo a conquistar siendo minoría.

la ciudad que me parió es una falsa imitación. en lo más salvaje del cemento calculado cúbicamente, algunxs nxs volvemos no animales sino alimañas.

nos viste de pasada, entre movimientos erráticos y veloces. estamos tumbando lo establecido. seguimos resurigendo. vos nos ves y sabés que no sos alimaña. pero tampoco sos serpiente. y entonces.

yuyos brotan de las grietas en veredas. niñxs sobreviven misteriosamente en tachos de basura. locos hablan su verdad y no mueren de aburrimiento. la tierra sufre como pulsión vital.

mientras sigamos encontrando espacios libres, estaremos andando. no pueden extinguir lo que no conocen. seguiremos acá hasta que compren el aire: y, cuando quieran hacerlo, les será tarde. ya estarán ahogándose, gordos y asfixiados, consumiéndose a sí mismos en el virus del consumo.

viernes, 19 de enero de 2018

jacinta y jaula

jaula fue rápido. relojeando todo. se sentía en calma se sentía nervios. penduleó disimulándolo ligeramente. cuando no había sol se sentía uno más. hubiera tomado nota de todo, hubiera tardado lo necesario, se hubiera quedado horas, días, hubiera ido y vuelto, hasta que recordó que estaba apurado. retomó el galope. llegó al lugar en el parque.

jacinta lo esperaba. lo reconoció de reojo. ni siquiera cambió su postura. su respiracion se oía siempre. al menos eso sentía jaula. conversaron. no diré de qué. ninguno levantó el timbre de voz. susurros firmes. planearon juntos. rápidamente y en público. comiéndose el viaje de la paranoia. una de cada ocho sensaciones es paranoia. a jaula se le derrama cada ocho frases.

habían decidido dejar sus personalidades virtuales por un tiempo. considerando que eso mismo era un riesgo hasta en actitud. se dividían entre ser enteramente erráticos o absolutamente metódicos. sembraban un caos del que se sabían responsables.

estaban escapando.

jacinta en el barro

mucha potencia y mucha experiencia. pega fuerte la combinación. mal trago. jacinta caminó por la callecita y dobló por el callejón.

pasó una familia: eran dos niños, uno en triciclo, y su madre.

alguien lo interceptó  qué buscás
busco verde, dijo                 
                                                siete
ayer blúmin me cobró
 tres
seis
no, por tres
cinco
tres
tres
tres

entró a la casa sin puerta. se cruzó con cinco monos que tenían cara de contar los amigos con los dedos de una mano. una mano una bolsa. cinco manos cinco bolsas.

dobló. entró.

un gordo en camisa la esperaba acurrucado en sudor, sentado atrás de un escritorio de plástico. a su lado un saco de arpillera con el inconfundible símbolo de dolar bordado en la mitad.

el gordo la saludó moviendo la papada en un gesto de reconocer a un cliente por inconfundible.

jacinta le dio los tres mil.

cogió lo suyo y salió.

se calmó y aceleró su marcha a la vez. se vio desde afuera. caminando.

jueves, 28 de diciembre de 2017

xdix

prendx la tele
 y sientx que xdix al humanx.
abrx feisbuk
 y sientx que xdix al humanx.
navegx pxr mi celular
 mientras mi celular
   mete pensamientxs a la prxcesadxra.
lex el grupx de wasap
 y sientx que xdix al humanx.
salgx a la calle
 y xdix a mí mismx.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

para sentarme a escribir

café de algarroba
 yerba orgánica
  y prensado.

cuido mi cuerpo
 y enturbio mi mente
  como el buda.
 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Juan Pájaro

Soy el pájaro que quedó encerrado en la fábrica. Dejé de cantar en las salidas del sol. Ahora me alimento de tuercas y se me escucha emocionado cuando suena la campana y se hace la hora de que mis compañeros de laburo salgan a volar.

No guardamos secretos

No escribimos engranajes.
Experimentamos acá afuera,
aprendemos del asfalto
y de cómo le pega el sol.
Por si no queda claro:
no hacemos ciencia sino alquimia.
Practicamos sin uniformes
ni tubos de ensayo.
No guardamos secretos:
les quitamos el polvo
con nuestras biromes
y los hacemos tierra.

martes, 5 de diciembre de 2017

hoy me desprendo temprano

empieza la noche:
hoy
me desprendo temprano.
viajo en una nave terrenal de dos metros por dos metros.
vuelo.
vuelo sin mover un pelo.
me dejo llevar,
como mordiendo el anzuelo.
no hay suelo cuando te olvidás.
me dejo caer más y más.
me entrego.
me ves?
me veo.

cierro los ojos otra vez.
sereno.
seré nómade no más que un millón de veces.
seré juzgado por todos los jueces.
que empiece.

pasaré sorpresivamente
y me verás de verdad valiente.
valgo cada uno de mis dientes.

sonrío a sabiendas de ser
y saber bajo el abismo mismo
que soy
    mi solo oponente.

y de frente me tendré
a la hora de entender:
tenderé puentes.
pretenderás no verme
pero estaré siempre.
se arrojará sin suerte la muerte
y seré fuerte.

sobreviviré hasta yacer inerte.

es cruel el camino
se ablanda con vino
se sueña fumando
con fe y con amigos.

fabricaré una fuente
para fortalecerme
y caminaré con mis aliados
hasta caer al costado
de la ruta.

y aunque habrá el que no se inmuta
y el que es yuta
yo también sembré semillas,
yo también presté costillas,
yo también regalé amistad.

yo también regalé al viento
salivas y sensaciones
sentimientos y canciones
y dejé mis ilusiones
antes de que me abandonen.

me viajé hasta apagarme
como un fósforo
que desde el fuego
al viento va.

sábado, 2 de diciembre de 2017

introduccion a la jaula

devoré a mi niño interior
y le comí la boca
para que se calle,
y le arranqué las orejas
con mis muelas de juicio
para que no escuche,
y con una cuchara
de mango de plástico azul
hice palanca en sus ojos
y se los arranqué
para que no me vea,

y aunque ahora adentro mío
habite un sordomudo,

en el espejo aún hay
reflejos que se sostienen
con los años.

ahora tengo barba,
tengo trabajo
tengo razones y decisiones,
y ahora
igualito a cuando tenía ocho,
me encierro en mi pieza
porque no soporto las discusiones,
pongo una canción de eminem
y empiezo a escribir resentimiento.

sábado, 25 de noviembre de 2017

estoy a mate y youtube como siddhartha.

sé pensar
 sé ayunar
   sé esperar.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Aun si nada importa (2016)

Aun si nada importa
no quiero hacerte mal a vos
 y quiero ver crecer
árboles
en todas partes.

En mí es el despertar de los árboles,
los veo cobrando vida
con afros verdes
brazos duros, laburados,
y los pies sobre la tierra.

Desatando la revolución
sin recurrir a la violencia,
más bien razonando,
parándose,
yéndose a otro lado,
ellos y sus frutos y su oxígeno.

Empezarían de nuevo,
reaprenderían todo,

creo que dejarían todo quieto

por unos cuantos millones de años.

viernes, 17 de noviembre de 2017

somos vidrios rotos:

chocamos.
todavía me resiento del impacto,
    merodeo en un eterno
estrés post traumático.

soy lo que sobró del accidente,
    los cristales que se levantan del piso.

somos lo que hacemos con lo que queda.

vuelvo a encajar a los abrazos,
                        a las ganas.
vuelvo a encajar aunque duela,
                        y duele.
vuelvo a encajar aunque no encaje,
                        y me lijo lo que sobra.

sano con con fricción de vidrio con vidrio,
hago frente a este oxímoron
 donde tu tacto abre y abre
        las heridas cicatrizando
desde antes de subir.

antes necesitaba

antes necesitaba
esperar a diciembre
y contracturarme las espaldas
y correr y correr.
ahora,
me hice un lago subterráneo
y solo salgo
por el hambre humana
y los olores cálidos.

jueves, 16 de noviembre de 2017

leíamos el perseguidor juntos

nos sentábamos en el borde
en la terraza de tu viejo depto.
teníamos nuestro propio azufre:
era una mezcla del olor a compost
y a birra vieja:
reivindicábamos el bando podrido.

los conjuros
para invocar la adrenalina,
los amagues de saltar,
el péndulo
        emocional
y el vértigo
en el diafragma.

una vez te hablé de mi primer novia
y vos fijaste los ojos en mis ojos
y yo tenía la sensación
de que el vecino del diez
había dejado el gas prendido,

y después de lanzarme
tu rayo x de melancolía,
hablaste de la gran tragedia del mundo,
la que se manifiesta en ese instante
en que el amor no nos alcanza.

ciertamente no para salvarte,
sí para llegar a vos.
el amor es un puente colgante,
es madera húmeda,
y un precipicio,

son veintisiete bloques
de madera recubierta con moho
manteniéndose unidos
por una mezcla de inercia
y de perfección,
es una película fina
sobre la cual tambalear,

y también sos vos, al borde,
curioso,
mirando para abajo,
los párpados camuflándote,
sintiendo, me imagino,
que del otro lado del puente
te esperaba tu destino
y que en la bruma
tal vez había más.

yo desordenado,
pregunto revivires,
sobre todo pregunto gritando
cuando tengo un mar cerca
y empiezo a correr
y tengo tres
y tengo treinta
y tengo sesenta
y seiscientos
y el viento que ruge
me tapa la voz,
y quemo hojas sucias de mi tinta,
de mi diálogo inconcebible,
las quemo en tu nombre,
mi ritual de cada fogón.

ahora estallo yo,
lleno de astillas,
madera húmeda,
que secándose al sol
se eleva,
enfrenta el semblante de frente,
se encandila hasta incinerarse
y cae,
acaeciendo como fénix,
acariciando la adrenalina,
despidiéndose del aire
y del mundo que amó cuando pudo.

naturaleza muerta

no. no son hormigas ahogadas en miel.
naturaleza muerta tampoco son jacarandaes que
insisten en florecer,
ni su metro cúbico asignado
para complementar con la inmensidad de cemento.
naturaleza muerta no es este pibe,
su envase piel pacha,
la vibración apagándose bajo su remera.
no son sus pies que sudan nervios
y humedecen las medias
que se ofrecen en cualquier esquina
y son cien por ciento algodón
ciento un por ciento inorgánicas.

naturaleza muerta es esa persona
encerrada
fabricando nuestras máscaras
de sonrisas.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

note to self

hoy releí, edité y republiqué distintos textos de 2016. cambié especialmente los finales. aguante reciclar y aguante copiar y aguante copiarse a unx mismx

olas que rompen a veces bis

necesito un abrazo. un intento de contener este torrente y traspasar el ente.
un sinceramiento ante la vida y un puente entre ella y yo.
un folclore que recitar en voz baja.
un sentimiento océano

y me dicen que somos
80% llanto.

por orgullo no me rompo
y ando doblado.
por miedo al quebranto
no me permito rebrotar.

quiero inventar un ritual,
me ves,
estoy marchando.
así me despejo
me despojo
de lo que sienten ajenos
mis ojos.

camino.

vino entre sombras
una sensación que fue corpórea
y resquebrajó mi espalda para
llevarse algo.

me sentí vencido.

me sané tras semanas en cama.
renací otro

hasta descubrir
que cada día renazco otro.

mis venas color pena
-una suerte de azul-
transitan dificultosamente,
mecanizadas,
como distraídas
cuando paf

se acabó
la meseta interna,
¡se levantan montañas!
transito bosques
que se condensan
se rasga la piel de mis palmas
y se resquebraja su dorso.

los pies descalzos
se clavan piedras
les pican claves
se tallan
dejando atrás piel muerta.

salir de bañeras
sentir la piel nueva
como si todo estuviera
dándome un abrazo.

escape del dolor de cabeza

escapo del pesar al pasar la cara
por el agua tibia.

escucho el dolor de cabeza.

vibra;
no lo escucho: lo siento vibrar.

recurro al susurro..

intuyo
que tengo atascado algo tuyo.

barullos,
chamuyos

regreso al amor..

es por el ansia
que hoy choco.

el ansia anzuelo,
sí,
los pies contra el suelo,
y que nada más

toque tierra.

viajo en péndulo
por el desequilibro
de los compromisos
que pienso que asumí.

qué pienso.

pensar ya no es elegir.
escapo del pesar al posar la cara
en esa luz incandescente.

sincericidio del todo

yo daño.
yo daño.
y planto semillas.

soy todo todo lo que hay.

escribo con el corazón en la mano, o con el pito.
escribo con segundas intenciones, a veces. o con terceras.

esto es un sincericidio.
esto sí es un sincericidio.
lo otro es pasajero.
el pasar del pajero.

entre cuervos boxeo
entre nubes negras de cuero
entre bolsas plásticas y acero
entre mil quinientos millones de segundos
y cero.

sin:cero
tres dos uno
se agita el avispero.

poseso
sin peros

rompiéndome en tiempo.

ya no creo
lo que veo.

percepción
versus la óptica de terceros.


despedida

esperá consciente, transpirá constante, andá adonde quieras ir.
esperame, como quien espera que florezca la flor.

si no florezco, no te guardes
que la flor es solo flor para quien así la percibe.

y yo solo soy yo cuando así me percibís.

perseverá en tu mambo. fortalecé tus flancos. no midas la razón.

no te conviertas en presa. nunca seas una empresa.

si no nos vemos, te voy a extrañar.
sino será de verdad
un encuentro.

yo creo en lo espiritual
te lo digo y te miro a la cara
yo creo en lo espiritual
para ejercer el acto
frente a mí mismo
frente a vos
de entrega
me entrego
voy

voy
hacia lo más sutil

chau!

Pibe llorando

Un pibe llorando adelante de una puerta cerrada. Intenta gritar pero su voz está tan partida como su armonía. Su cara se tornó color rojo envidia. ¿Por qué? Porque, desde el piso de un pasillo que no barren desde hace meses, y con el jean pegoteado de fernet en el orto, escucha los gemidos de su chica cogiendo con algún cancherito.

La vida misma.

El narrador empieza la historia por el final. El principio -aunque la elección de un principio es siempre arbitraria- se da hace unos 8 años. Él está almorzando en su casa, charla con su hermana mayor y ella le hace una lista de canciones. Charly, Los Ramones, The Cure, David Bowie. La música. La movida. Otro mundo existe. 

La ilusión.

A partir de ese momento, descubre un ingrediente nuevo. Como si la vida fuera carne al horno y el acabara de conocer la pimienta. Ya nunca estará conforme. Por el resto de su vida va a perseguir algo, va a ir detrás de la intuición. No lo va a encontrar. Lo sabe. Conocerá la nostalgia. Será feliz un rato cada mes, como mucho.

¿Cómo gritaría una flor // si tuviera voz // cuando le arrancan los pétalos?

Su primer recital va a ser a los 14. Va a fumar porro por primera vez a los 18. Va a tomar ácido a los 17. Le va a regalar un vinilo de Pink Floyd a su primer novia a los 19. Pero va a escuchar un vinilo por primera vez a los 20. 

La música es una espiral indetenible.

Va a creer en cambiar el mundo. Va a querer cambiarlo. Y va a perder las esperanzas. También las va a recuperar. Una vez por semana, se va a notar derrotado y solo, va a sentir que no tiene nada en qué creer. El día en que abandone su tercer carrera, va a escribir el monólogo con el que empieza Trainspotting con fibrón indeleble en el placard de su habitación.

Se va a levantar todos los días de toda su vida pensando que debería estar viviendo en un mundo pero que está viviendo en otro.

Va a tener 21 años. Se va a tomar un tubo de vino y va a fumar dos secas. Va a salir a algún lado algún sábado a la noche y esas flores lo van a marear. Mirando lo que ve a su alrededor, va a reflexionar sobre su generación, sobre si realmente existe tal cosa. Va a estar escuchando Radiohead pero pensando en Fito Páez y sintiéndose como El Otro Yo. Va a ir caminando decidido. Va a quebrar en el pasillo de una vieja pensión, entre cenicero lleno y cenicero lleno, escuchándola a ella gimiendo a través de una puerta cerrada.

martes, 31 de octubre de 2017

octubre

comiendo calle
gambeteando facturas de gas
gastando guita en gaseosas rancias
ranchando recovecos
almorzando amistades
cartoneando cartas
derramando vino en bondis
considerando reiniciar
de prestado
regalando
acariciándome texturas con la música
siembro semillas
estampo paciencia en las paredes
-de mis ansias por cosechar

domingo, 29 de octubre de 2017

mi vida era de rutina

mi vida era de rutina. por eso no recuerdo cuántos años trabajé ahí. ojo, no puedo quejarme. dormía abrigado, conocía gente nueva siempre y rosario es una ciudad linda, dentro de los parámetros. la cosa marchaba bien, pero donde uno dibuja un punto siempre está el destino para ponerle la cola y convertirlo en coma. esto me pasó la semana pasada.

debe haber sido martes o tal vez miércoles, porque en el bar había poca gente. ya habían entrado a robar una vez, el año pasado, pero a nosotros no nos habían tocado. hubo gritos, y llantos, y desde entonces la caja registradora no fue la misma. nada que ver con lo de la semana pasada, que fue mucho más repentino y sigiloso.

como decía, era de noche. yo estaba afuera. no había mozos cerca, solamente algún que otro cliente. yo esperaba el momento para ir a la cocina cuando fui víctima de un movimiento brusco y de la certeza amarga de que el cambio, proceso inevitable, me alcanzaba. sentí miedo y adrenalina y unas manos que me envolvían. después de eso, todo estuvo oscuro.

sospeché lo peor. quedé solo con mi paciencia. la oscuridad pasa de ser un pozo ciego a relativizar toda posibilidad. tiene un comienzo inolvidable y un final que se prolonga como la noche cuando se cae al mar.

volví a ver la luz recién al par de días. hombres y mujeres me pintaron de colores, como camuflándome. habrá sido mi ser en modo zen o las risas de fondo, pero no me sentí amenazado. así estuvieron, jugando a que ellos eran tacto y yo masa madre. cuando terminaron, me devolvieron a lo oscuro.

resignado, entablé amistad con la nada y me confesó que es la única que le escapa al tiempo.

cada tanto, escuchaba los sonidos del ir y venir. resignado, me encomendé a cuantas figuras se me ocurrieron. estaba preguntándole al Gauchito Gil por Gilda cuando me soltaron en un lugar cerrado del que no sé si pueda escapar. francamente, pasaron tantas cosas que con entender me conformo.

ahora, hace días que estoy acá. no sé dónde es acá. tal vez esté en Bolivia, porque escucho acentos que son nuevos para mí. ha de ser un lugar interesante, porque solo se llena de gente por las noches. acá se estanca el aire pero nunca las conversaciones. yo, por mi condición de conformista o mi capacidad de adaptación (eso depende de si estoy medio vacío o medio lleno), ya me estoy adaptando.

pero de algo estoy seguro. ¡tenías razón. abuela! y yo nunca le hubiera creído. supongo que no pasa hasta que te pasa. despojado del escepticismo ante los mitos, veo todo más claro. el humano actúa de formas misteriosas. ahora sé que fui una víctima más del clan de los atrapavasos.

miércoles, 18 de octubre de 2017

la tierra es plana

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bienvenido barra a.

en línea
mis amistades
y la gente que me hace reír.

tal vez también personas que están cerca
y las admiro
aunque no tenga relación
en la plataforma real.

debe haber incluso algunx
a quien agregué como amigue
por mera conveniencia,
o porque me gusta su lomo.

recíprocamente
habrá empresas tentándome,
publicidades orquestadas,
clics que pensé que regalaba;
solo porque alguien
los vendió por mí.

todo un planeta condensado,
la tierra sí que es plana,
mis ojos
pagan con miradas,
mi mente lamenta
la marcha al galope
de la información.

ahora estoy leyendo
versiones cruzadas,
obeso de información.
me encuentro buscando un cuerpo
en una pantalla.

y feisbuk tiene puesta
la careta
de nisman.


la soga

el agua al cuello
el miedo al pecho
la soga quema
el peso

en el bolsillo poco
la batería baja
la energía bajísima
solo las llaves suenan

desafinadas
desafiantes
herramientas del humano
para su evolución

desde el mono
hasta el polvo
y entre medio
las guerras y amores

la alarma que cambiaste
el calendario que no sabés usar
la hora la sabés siempre
la pequeña luz titilando en tu cabeza
la mala señal

las ganas
y la desesperación
el siglo xxi
la soga en tus muñecas
el sudor virtual.

jueves, 12 de octubre de 2017

me voy

parto partido. construiré allá afuera un refugio para herencia de mi mundo interior. es que me he encorvado progresivamente por el peso del cofre en mi pecho. secretos sepultura quieren regalarse. colores santos transpiran, y en la urgencia se corroe mi ropa interior. todos mis matices engrisecen.

llegué a una esquina en la que tuve que afeitarme la cabeza porque el pelo crecía enreverado, protegiendo tornasoles en mi cráneo. hasta que se llenó y rebalsé polvo de piedra por cada uno de los orificios.

ya no me siento hermoso.

miércoles, 11 de octubre de 2017

No me vendo pero

Soy Juan de Los Márgenes. El que no se cansa de cansarse. Cada día me abrigo con un color diferente. Y desayuno siempre el mismo sol. Después camino por calles calladas rumbeando hacia la luna, porque los objetivos están detrás del horizonte. Mi libertad no la tengo, la sostengo, y el equilibrio es frágil. Soy experto en aprender todo de nuevo.
Últimamente no gasto energía en otros. En mí, jamás la gasté. Quisiera decirle inversión, pero la palabra es reciclaje. Si de veras quisiera decirle inversión, yo sería otra persona, y no estaría escribiendo acá, donde no me ves pero me imaginás, rompiendo las fronteras de un río marrón,
escribiendo en azul mi cielo negro sobre un papel blanco gastado. Solamente pinto letras porque me pintan las manos. De pies a cabeza soy el mismo ser. Mi cuerpo, mío, y lo escondo como quiero. No me vendo, pero siento que me compran igual.

viernes, 6 de octubre de 2017

Fuerza

Confundidos y haciendo repeticiones,encerrados en un gimnasio.
Sacando pecho, metiendo panza,
falseando media sonrisa.

O saliendo a correr,
esquivando cuerpos,
conspirando miradas,
vestidos por la moda,
brillando flúor con
zapatillas magenta.

Son las únicas opciones
que se pueden comprar
en las vidrieras del centro.

Estamos buscando la Fuerza.
Tenerla. Y mostrarla.
Usarla
para presumir,
o guardarla
para el momento indicado.

Y nos damos concesiones
para darnos impulso.

Como con todo,
chocamos con la barrera
de que no vale la pena.
Y seguimos.

Nos sentimos un poco
ridículos
mientras hacemos que escuchamos
al cuerpo.

Queremos domarlo.
Para explotarlo.
Y para sentirnos mejor.

Una lucha contra el autoestima
mal planteada desde un principio.

¿Cuánto tiempo mal gastado
luchando contra uno mismo?
¿Cuántas veces confundidos
de opresor?

Y hoy,
que te escucho
preguntándome
pero en realidad
preguntándote:
cómo obtengo
Fuerza.

Cómo mierda
me mantengo en la lucha.

Venga ese abrazo. Escuche.

Es mentira eso del horizonte.
Y también es mentira
lo de los abdominales marcados.

lunes, 2 de octubre de 2017

De conversaciones de madrugada XLV

dice torque siempre:
amor libre,
o libre
del otro?

domingo, 1 de octubre de 2017

no estoy a la altura de las expectativas que genero

por qué

"porque lo escribí en dos días
y fui feliz por tres minutos"

miércoles, 27 de septiembre de 2017

carne

soy la dualidad
en su punto
medio

la ansiedad
en su punto
denso

la creatividad
en su punto
whisky

la nostalgia
en su punto
sangre

el fuego al rojo vivo,
y la carne
que se quema
soy.

lunes, 25 de septiembre de 2017

este es

este es un bloc de notas sin título ni adversario. este es un niño de la nueva era, sin apellido ni título universitario. rechacé mi nombre, mi herencia y hasta dejé en segundo plano la primera persona. ni protagonista ni guonista. soy.

un mate fresco por lo calientito. un abrazo tibio en forma de cena una noche fría. una seca en labios húmedos. una charla casual que destierra un prejuicio: 'somos desconocidos'. el de al lado puede darme mucho más que la hora.

ahora la oración supera el sopor. pierde de vista la espera. pide la posta que no se presta.

no te presto nada porque no tengo nada. nunca fui bueno acumulando. todo lo que aprendo no va en mi cv. se ve que salí del cielo o del suelo porque no se cómo se arma una caja de cartón. estorbo al sordo voluntario y escombro al sedentario, que me pasa y me pisa y no me ve que lo miro.

mirilla hacia el sol. ventiluz. lucernario. fuego hasta en un palo. santo lo que sea me encomiendo hasta recuperar el sentido del tacto. encierro mis ojos en la brisa de la brasa. defino un abrazo.

habrá sido la certeza de que te desencontré. o el renacer en contención pecho y pecho, el llanto, la depuración. el eterno retorno entre reinventarse y reincidir. incidís al encenderme hasta que me apagás. pago mi vida con vida. vi que sí, vi crecer, vi en mí que me ilumino hasta que me opaco como si me tapara catarata de frazadas.

es siempre nueva la sensación de desamparo. morir se muere uno un millón de veces siempre distintas. y quién sabe contar hasta un millón. quién aguanta tanto tiempo. quién hubiera dicho, antes de nacer, que aguantaría tanto: el peso de las miradas penduleando un no, el de andar liviano en la balanza del bolsillo, el precio del peso que sube continuamente, constantemente, desde mi infancia que sonaba a golpe rompecabezas de cacerolas vacías: hasta ellas sufren el hastío de no sentirse llenas.

no somos simples. aceptamos el enigma y, en vez de descifrarlo, desordenamos las colores, intercambiamos les vocales y embellecemos lx bello.

sábado, 23 de septiembre de 2017

y qué cuando nos miremos

,y qué cuando mires mi mirada
y yo no sea el que ves en tu película?
porque me desperté temprano tarde
y ya tenía mal humor,
por el mal aliento
de hace seis meses
consecutivos,
y porque te miro a los ojos
y preferís no mirar.
no estabas mirando
por eso te gustaba
yo,
eso,
ese incendio controlado,
el calor que no quema,
la frescura
es tan
volátil
que solo por pensarla
se te va,

jueves, 21 de septiembre de 2017

de compaginar

estoy rompiendo páginas por el placer de compaginar
palabras que me llevarían.

intentarlo arrastrándome
por el barranco embarrado,
y enroscarme las rodillas
hasta el pétalo.

soy la orilla del mar que llevo dentro,
las cenizas de un fuego que aún no ardió.

arduo ardid daré
a los dioses
que osen
enredarme en sus pesadas
poses.

encomendado al comienzo,
silencio lento
sobre el lienzo,
espejado quizás,
viento viendo
venderse tiempo por.

atragantado

hoy la vi a la rubia.
sí, es lindo tenerla cerca, y es linda ella.
pero por algo me siento así, atragantado de mambo.
solo sé que siento que la pierdo.
el malentendido se come todo, y a la vez alimenta la distancia.
yo sigo siendo el único preparado para escuchar toda la verdad.
tal vez estoy esperando conocer a clarice lispector
y hasta ella es un personaje.

martes, 19 de septiembre de 2017

llegó de arriba

tendría treinta o cuarenta y tantos. medias negras, pantalón negro y una remera color beige, larga y al cuerpo. su rostro, un punto medio entre maldormida y desfigurada. empezó a vagar por el hostel a eso de las cuatro y media. la puerta estaba cerrada, la cerré yo, por lo cual deduzco que llegó de arriba. yo estaba durmiendo en el sillón más próximo a la estufa y, cuando escuché el revoloteo, me sobresalté como paloma encerrada.

fue y vino de la cocina, hasta que se acercó pausadamente a la estufa. combatió un evidente frío y, cuando le pregunté si tenía problemas para dormir o se sentía mal, respondió que recién se despertaba. me retrucó y yo le dije que cargo el insomnio de quien debe trabajar.

se quedó un rato en silencio, estirando las piernas. yo respiré y respiré, batiéndome a duelo con mis párpados. por fin se fue arriba, sin despedirse, y escuché el chac chac de cada paso por la escalera de madera hasta quedar la casona de nuevo en silencio.

intenté retornar a mi asunto de conciliar esas dos horas de sueño diario. necesitaba llenar la barrita de vida, alimentarme como los personajes de un videojuego. pero ella volvió a bajar y volvió a bajar. repitió la secuencia, y cada vez que volvía se equivocaba el camino, como si hubiera más de uno.

con mi paciencia derramada como baba por el almohadón, la increpé a duras penas. dijo estar parando en la habitación seis, y lo último que me preguntó fue si su pieza estaba en el tercer piso. "caminé tantas escaleras que ya estoy confundida", me dijo. el hostel tiene uno solo.

después de sortear mi trampa de interrogantes, me dijo que estaba en la habitación  con ocho camas. subimos juntos y  caminé con ella hasta la puerta. entró. esperé unos segundos, expectante, pero nada rompió la calma.

la madrugada resulta un momento especial para la ironía. bajé a recepción. el hostal en completa armonía y, yo, descalibrado como brújula olvidada. atiné a revisar el Registro de Hospedaje. la pieza estaba llena, pero solo siete de las personas habían anotado sus datos. de repente, me pareció que dormir dos horas ya no era cosa tan importante.

viernes, 15 de septiembre de 2017

iari

El fuego era tanto que nos quemó y lloramos. Nunca más volvimos a hablar. El otro día la vi pero por suerte ya éramos otras.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

mi mirada y te movés

llego con el pulover en los hombros. atrás mío, la tardecita se tira por el tobogán. entro con la maniobra de saludar al vecino que está llegando de comprar verduras en el chino, y me abre. subo. silbo para que sepas, y me abrís rápido. me mirás lento. me abrigan tus ojos salamandra, tus brazos de lana, tus labios de café.

tu campera de cuero nueva, negra. veinte voltios de amarillo barroso semi-iluminan tu casa. hacen que las uñas de tus dedos y la sombra de tus ojos se vean bordó. la estufa eléctrica desenchufada, esperando en el banco de suplentes. la pava al fuego. de fondo en perspectiva un ventanal desenfocado expone cómo el cielo va desde el violeta hasta lo negro sin jamás ponerse gris.

mi mirada en vos. te movés, vas a la cocina a buscar agua. me rozás y, cuando pasás a mi lado, te tomo del antebrazo. mi mano emana calidez. te memorizás mis huellas digitales. con el tacto de un ciego recorro hombros, lento, después pecho, bajo, pezones. caigo como cascada sobre el hueco inferior de tu cuello. jadeo porque jadeás. se mueve la marea. nos juega. nos levanta y nos queremos caer a la cama. a quince centímetros de los míos, tus ojos dos neptunos. mi pecho un sol.

piso tu campera mientras te muestro el camino. en una maniobra me saco las dos zapatillas. me dejo las medias porque me gusta. seguime. llegás. tu mano está abajo y ahora estamos a mano. te tomo en serio e igual me encanta que te cueste sacarme el cinturón. hoy no tengo apuro. ajusto mi cuerpo al colchón.

ya me la estás chupando y yo alucino. te divertís conmigo, te reís de mí. mientras aprieto el puño izquierdo, te acaricio el pelo con mi mano derecha mansita. te disfruto disfrutando y te imagino sin nada. cada tanto me mirás volar. te encanta. te interrumpo para seguir y en un impulso hundo mi lengua en la rompiente de tu lengua.

soy un empírico, por eso siempre te siento encima de mis piernas y después te intento sacar el pantalón. no puedo esperar y cambio el rumbo. trepan mis brazos que se quieren tatuar en tus curvas. tallan tu corteza. abarcan tus tetas como conteniendo dos torrentes. perdoname si te rompo la remera.

tanto tiempo maldiciendo los corpiños. son cosas del pasado, como el pudor. con falsa brusquedad te aro hacia un costado de la cama. no me preguntes como te saco toda tu parte de abajo sin usar las manos. me levanto sin desconcertarte y me arrodillo en el piso. te deslizo hasta mi puesto y abro tus piernas. me espero temperatura vino y me esperás calidez whisky en la garganta. si no sé dónde está, lo busco. si no hay punto g, me invento los míos. genero una danza de sensaciones amazónicas.

ya no escucho ni veo. saboreo y es todo casero. quiero juguito, te lo juro. desaforado, hago de mis manos tus nalgas, me lleno de tus caderas. no te pierdo de vista aunque hace rato que no me mirás. estás gritando con los ojos. sé que empiezo en las falanges de los dedos de mis pies, y termino donde cae tu flequillo. me suplicás un basta falso, un sigamos.

gateo por la cama. avanzo despacio pero urgente. mi complicidad te mira y te arranca ese beso desprolijo que envuelve la circunferencia de mi boca. me acuesto boca arriba, te subís. por fin me sacás la remera. pareciera que llueve adentro. tengo saliva en toda la cara. recorrés mi cuerpo y las costas de tu concha dejan su rastro por toda mi pelvis, por mi panza, por mis piernas, subís hasta mi pecho. estoy empapado.

mi pija da descargas eléctricas. nos acomodamos y tomamos envión. dos miradas son una. estoy adentro. ese momento en que tu cara quiebra toda estructura. sos puro goce aunque sea por milésimas. dale. dame. estemos. decime. agarrame bien fuerte del bicep. frename y lameme la oreja. sentí cómo me retuerzo del placer.

el dolor es perspectiva y tu dedo en mi culo me hace temblar. mi sudor se confunde entre tu flujo. ahora estás sentada en mi cuerpo sentado. te muerdo los pezones despacito, como muerde un perro a su amo. tus brazos envuelven mi nuca, los míos tu espalda. cada rincón de mi cuerpo toma autonomía. cada centímetro de mi pija te siente entrar y salir. se quiere ir con vos. `

te corrés a un costado. me tentás con pecho erguido y mirándome de reojo. ahora me das la espalda, y me entregás todo tu cuerpo. yo, en horizontal, soy una extensión de la cama. vos levantás las manos y las posás en tu cabeza. desde acá sos una bailarina. siento el beat de tu cuerpo meciéndose. yo bailando profundo. mis manos abiertas aprietan firme tus pechos.

llevás tu mano al clítoris y competimos por quién acaba más. la sábana es un enchastre hermoso. nos regocijamos en nuestras aguas y nos desacomodamos. no es un descanso, es un alivio liviano. tirados, media mirada hundida en la almohada, media en la cara del otro. ahora los besos tienen la tibieza de un pañuelito. antes intuíamos, ahora contemplamos.

compartimos soledades. exhibimos cuerpos en proceso. todavía gemimos, todavía murmuramos. el tercer estadío es la calma, como en un baño de inmersión. mi respirar es profundo y pesa menos. el reloj que se fue ahora vuelve. ya es de día. otra vez toca ponerse la ropa y subirse al personaje.

tal vez más tarde.

sábado, 9 de septiembre de 2017

quisiera ser de seda,

de vino estoy,

de desamor violeta.



dejá el papel

mis garras que rasgan tus peros

el ansia anzuelo

un solo dedo en la miel


la ropa interior

los círculos cercanos

salvando las distancias
no es el porro, es el whatsapp, estúpido

lari 3x3

stock de cosas que tengo de lari:
-crocs celeste oscuro como el oceáno cuando hay tormenta
-pañuelo color todos los colores
-guitarra que arregló milton y la estoy usando para aprender

stock de sensaciones que me provoca lari:
-si me junto mucho con lari después no me puedo dormir
-puedo lidiar con un fuego de hasta dos veces mi tamaño
-puedo cocinar para catorce en una olla para dos

stock de lo que lari me enseñó bien:
-encender y manejar un fuego
-respirar prana si me pierdo en un bosque
-hacer yoga mientras amanece para cebarle un mate al sol

lunes, 4 de septiembre de 2017

grafiti

tomaron terrenos baldíos sin tener que tener tenientes. pagaron con papeles y pusieron palas para presumir panteones en vertical. levantaron pantallas para lavar plata.

yo me infiltro entre esas torres como un torrente bajo tierra. fuego en mi mente. la tensión se siente. en mi mano derecha una herramienta para cagarme en la calma.

me pierdo en mi misión y me fusiono con mi truco: soy un sonido similar a un hacha si pudieras amplificar ese alarido atroz.

de cromo, soy. un cromosoma para cronos. pero un parate que no pueden evitar tus ojos. soy un escrache en la pared.

sonido subversivo sale sincero sobre una silueta. tsssssst. tsssssst. zumbido seguido por ser perseguida por seres que siguen siguiendo como súbditos a los que estuvieron siempre en la cima. en esta rima me cago en la policía.

corro perdiendo prendas pero aferrada a mi mochila. zigzagueo entre la feria de cacharros. experta en evitar cacheos, callo mis pasos y escucho mi corazón. tucúm tucúm; tucúm tucúm. a salvo de la paliza, disimulo en mi cara el dibujo de una sonrisa.

matar una planta

desenrosco el frasco y todavía huelen. ya no a tierra, ni a tardecita rosarina de sol que baja como por las escaleras. pasó medio año. sigo transpirando pero estoy más abrigado. huelen verde, huelen espacio y especias. huelo y vuelo al pasado. yo converso con las plantas.

hace algunos años, tomé el consejo de un viejo sabio, un tipo flaco y desgarbado con una barba blanca parecida a la baba del diablo. lo conocí en el vivero del pueblo, en una localidad que no recuerdo el nombre, en la frontera entre santa fe y el chaco. me dijo dos cosas, y las recuerdo bien: "el malvón se poda desde abajo, y a las plantas se les habla con respeto".

no sé si creo ni en el karma o en el reciclaje de residuos. tengo un compost para poder tirar yuyos. pero a ellos también les explico. es que matar una planta no es asesinato.

cultivo cannabis desde hace seis años. tengo presente la noche en que pedro me regaló el primer plantín, sé que fue en agosto o septiembre, porque mi casa estaba perfumada por el jazmín del país.

mi primer planta de porro estaba radiante. sus hojas eran gordas, se estiraban por todas las puntas como queriendo agarrar el aire. resultó ser macho, y la decepción se hizo lágrimas en este pequeño hombre.

recuerdo que no quise matarla, entonces la entré a mi pieza para que duerma conmigo, como si mi habitación fuera una cuarentena y la falta de sol la pudiera dejar en pausa. tres días después, tenía el semblante de una persona deprimida. la maté por piedad, después de causarle un sufrimiento tal vez  innecesario, fruto de mi propia incapacidad para manejar la situación.

no es que la crea jesucristo, pero esa planta murió para que yo aprendiera. y sigue viva en el resto de las plantas de su especie, y de mi terraza. por eso, cuando tengo la enorme fortuna de cosechar una planta hembra, justo antes de las lluvias de abril, la siento en el sofá de mi habitación, pongo música y le charlo.

yo les hablo de transmigración, y les digo que no teman. que van de la tierra al aire. dejarán de absorber nutrientes y de usar al sol como frazada. desde ahora, van a ser motivos, excusas, encuentros, creación. antes que nada, van a pasar algunas semanas encerradas en un cuarto oscuro. no creo que se espanten, plantas milenarias saben manejar noches absolutas.

después de colgarlas bocabajo hasta que se secan, las enfrasco. y ahí las dejo, quince o veinte días, tomando impulso. después llega ese momento, un momento como este, donde están listas para empezar el nuevo ciclo. con mi mano derecha, sostengo firme el frasco. mi mano izquierda hace una mueca en sentido antihorario. desenrosco el frasco y todavía huelen.

jueves, 31 de agosto de 2017

la vida es una y otra vez la chance de reconciliarse. toda grieta es en su vacío y distancia una oportunidad para reconciliar.

la última imagen

todo mi rostro entabacado,
ella guardada en su capucha.
yo trastornado,
ella temblando.
la mecha no era mucha.

nuestro aliento, el de un mismo pucho apagado.
el desayuno ya no llena:
la mesa quiere irse corriendo pero le pesan dos cafés.
y expone la cobardía de no limpiar las migas viejas.

yo en mi asiento asiento cabizbajo bajo el cáliz de su grulla.

de tigre a grillo: mi orgullo.
si es mío es suyo,
y su yo
huyó
cuando oyó
que se cayó

yo, que no me callo ni cuando tengo un gallo
porque no puedo.
saco callos en los dedos.
sabes por qué
por sincero
por cenicero
por tintero.

soy tan simple como cero uno uno cero.

básico, un mono binario. un paria,
no me reprimo.

han sido:
tres años, tres meses y tres días
cuenta regresiva para el último suspiro.

miro
sus pupilas, vueltas violeta.
la careta
o la falta de fe,
tormentas.
maltrato, mal trazo, maleza,
lo revivo.

la veo cruzar sus piernas,
arquear su ceja izquierda,
lerda ordena terminar ese café
que me refleja:
cortado, edulcorado, adulterado.

sus ojos, luciérnagas.
de mi tacto en sus tetas
a tenerlas.

concentrado en los contornos del control
porque ciego por mi ego he gobernado
sin trono nuestro nosotros.

tonto. odiame. imbécil. matame.
hijo de mil putas. olvidame.

se levanta y le arranca un color al cielo.
la cocina es un deshielo,
es la última imagen.

su versión, la más magra.
en mangas cortas como las rachas
se marcha.
afuera truena,
adentro quedan manchas.
la marea.
olvidé mis mantras
más atrás.
mis altares
más atrás.
mis amuletos.
más atrás.
mis brújulas
más atrás.
más atrás.
más atrás.

miércoles, 23 de agosto de 2017

no creo que sea catártico

mi vieja le está gritando al teléfono. no creo que sea catártico. tampoco creo que sepa que está lidiando con un autómata. la trama es jodida pero los personajes son simples. yo elijo el papel de narrador y puedo adivinar la respuesta del otro lado del tubo: "estamos trabajando para usted" o "para activar su línea debe acercarse al local" o "a partir de esta semana la medicación de su esposo no entra en los planes de nuestra empresa".

me entristece saber que, detrás de ese tono de voz a mitad de camino entre la rosa y la espina, alguna vez hubo un pequeño ser que no sospechaba que la criaban para transmisor de inconvenientes.

soy narrador omnisciente, navego por el tiempo y el espacio con total libertad. viajo hacia la infancia de la mujer que trabaja en atencion al cliente. ahora es una niña. la veo pasar corriendo descalza, con dos trenzas y la cara manchada con barro. de esa imagen, el presente solo refleja las arrugas que se forman en sus sienes al sonreir.

esta crónica encuentra un bache en la infancia de, bueno, voy a llamarla Lucía. de ese recuerdo evocado de cuando ella tenía cuatro años, salto sin escalas a su adolescencia: tal vez Lucía fue a la misma escuela que yo, a juzgar por el uniforme blanco y la pollera cuadrillé siempre por debajo de las rodillas.

en la secundaria, nos simplificaban procesos políticos complejos con líneas históricas rectas y consecuentes. me pregunto qué cambiaría si Lucía hubiese presentado, como tesis para recibirse de Licenciada en Administración de Empresas, una línea histórica de sí misma.

en algún momento entre sus diecisiete y sus veintitrés, perdería veintiún gramos a cambio de un ocho y de no dejar caer esas lágrimas ante la mirada babosa de un señor transpirado de camisa celeste, anteojos gruesos y libreta estudiantil en mano.

durante un mes o dos, a los veinticuatro y ya recibida, conocerá a alguien que le mueve el mundo pero no le conviene. no entra en sus planes, por decirlo así. ella nunca olvidará aquel amor de verano, aunque hace rato que elige pensar que no hay tiempo para recordarlo.

hoy, a sus veintinueve, le insinúa evasivamente a una señora que doblega su edad que mejor vaya hipotecando la casa, si total ya no tiene demasiado futuro por delante. el futuro, piensa, pienso, le pertenece a ella, a Lucía, a los miles de Lucías que obtienen la garantía de una vida en cómodas cuotas.

¿sentirá culpa, Lucía? ¿habrá tenido que consolar a algún cliente desafortunado? ¿cocinará? ¿visitará a su madre en las fiestas? ¿será generosa con su sueldo, que tampoco es tan suculento? ¿le pagará una maldita obra social cara, y no llores más, ma, que papá va a estar bien?

las interrogantes son el mundo que me frustra. me llevaron al papel como a mi vieja al cigarrillo. qué importa si es la hora de almorzar. las apaciguo escudado en mi pose narrativa. me alivia saber que seré viejo muy pronto. que, algún día, haciendo las compras, hirviendo agua para los fideos, o apagando el fuego para responder un llamado, me enteraré de que ya no queda demasiado futuro por el cual preocuparme.
que confíe en mí persona

lunes, 21 de agosto de 2017

es una gama de colores

mi amiga maga es una gama de colores. la conocí una noche clara, entre el lucero, entre la humedad. vive en el rojo de mi sangre hermana, que es igual a la suya, a la tuya. si el azul cielo se luce, sale más suave cuando contrasta en su pelo marrón tierra. ella camaleón, maneja todos los verdes que mis ojos hayan visto. y sabe perderse entre el gris gaseoso del humo. las rosas de sus manos no tienen espinas. su sombra se le perdió en un mar de madrugada, y ahora solo ve negro cuando cierra los ojos. por eso lleva en el cuello una piedra violeta, y se protege del inframundo saludando al sol cuando aún está naranja. la conocí, decía, una noche de luna plateada y árboles traslúcidos. la reconozco, mente en blanco, reflejando el fogón de mi pecho.

domingo, 13 de agosto de 2017

pecho y pecho

si me ven se me me ve ausente estoy durmiendo en una alfombra voladora que monté hace semanas por ahora no llegué porque no sé dónde era que iba. estoy:
pecho y pecho, estoy sabores, labios, es el olor trascendental en el fondo de mis ojos ahí adentro de neuronas transmisoras de serpientes que sisean que retornan al origen y me dicen si no fingen que no finja, que solo escuche, que cruja, que me funda en luna única ante la noche y el día y concebí que entre mis cuerpos se nacen sanaciones se nutre el polvo y me deslizo por lagrimales por higueras por miel líquida ya es primavera y salgo:
volando bajito en una nave nodriza que despega al saltar del ombligo hacia abajo y hace escala en cada cráter terreno de ternuras sur acuático, plácido y es:
un pequeño empujar que se mueve con fuerza hacia delante, extremo pero frenando, para así levar las velas, por fin sacarle el velo, y caer en los adentros:
piel, frazada fina pies respiran aire hondo y sol se filtra, soy pequeño, atraigo tanto y:
tiemblo tiemblo tiemblo exhalo y abro:
mis ojos cerrados.

viernes, 11 de agosto de 2017

oda a la amistad

cuántxs tenés que
puedan
sepan
quieran
escucharte abatidx?

contalos
y contales

que son fundamentales
ante los fundamentos
que desenfunda
la vida,
esa espadachina cotidiana,
esa bruma que abruma.

quién te descontractura?
qué valen diez minutos
hora pico?

quién deja pasar el bondi
quién camina
quién comparte
quién golpea
las rodillas contra el suelo?
cómo suena
la amistad?

es quien te cree
quien te crea.

es tragedia
si no es
reciprocidad.

lunes, 7 de agosto de 2017

estalla

I
es lunes, la luna estalla
y está ya-mándome.

cambiando el fondo,
no te alejes tanto.
mondo di cromo:
y como spinetta
 yo quiero
ver un tren.

no sé volver
 y no me canso.
consejos que
    curan quebrantos.
paremos, se
        están acercando.
mi coraza es dura,
            mi corazón blando.

II
humanos al espejo: cánticos.

monos que crean y tumban
al mismo momento contentos
idénticos ideales.
cargando en la cruz
los males.
ansiosos por cruzar
los mares.
insolados siderales.

mareados.
mirando fijo
el fin de los edificios.

inventándome un oficio
fallo fingiendo hallarme.
allá llama la calle que sella
mi carne.

III
corro ronco,
como que se rompe mi tronco,
un trompo
desafiando la deriva.
no lo derriba
ni la mala vida ni la gravedad.

a esta edad no es grave
perder las llaves.
ya sé
que yacer
al lado de otro ser
puede sanarme.

corro callado estoy yendo a buscarte.

domingo, 6 de agosto de 2017

Publicar náuseas

Lo leído lo olvidé,
lo sentido lo incorporé,
y a mi biblioteca la regalé.

Hablale al viento de aferrar
y te contestará erosión.

Hablame a mí
de aferrar
y te contestaré
decepción.

No me conozco y
no me reconozco y
no me acuerdo.

No quiero ser escritor.

lunes, 31 de julio de 2017

Amargo obrero

A Amargo lo conocí cuando yo trabajaba en un hostel en la ciudad donde nací, en la época en la que sostenía una vida lumpen y una existencia magra donde comía una y otra vez las mismas medialunas del día anterior, solamente porque no tenía que pagarlas y porque sentía que fastidiaba al hijueputas del dueño.

Amargo se vestía religiosamente con la misma campera color verde desteñido y tenía un delicioso olor a transpiración reabsorbida que aromatizaba el ambiente. Nunca logré apestar así, ni siquiera cuando hice una huelga de agua por los pobres de África.

Se iba a eso de las cinco de la mañana -pasaba por delante mío mientras yo roncaba-, y volvía de trabajar entrada la noche. Ya sabía dónde quedaban las toallas, así que no se me acercaba salvo que hubiera un incendio forestal en la cocina o una función de circo encima de su habitación. Nunca sonrió.

Amargo escuchaba Alice in Chains y tenía una barba con volumen. Era flaco, flaquísimo, y era el único residente fijo del lugar: dormía en un extensísimo sarcófago ubicado atrás de la cocina que, de tanto fumar -porque echaba más humo que una chimenea un invierno húmedo-, tiñó el techo de un raído color amarillento.

Lo sé porque tuve que entrar más de una vez. Yo no tenía que limpiar la mierda y eso, pero igual no me metía en ese lugar sin ponerme un traje de astronauta.

Amargo andaba siempre de un humor seductor. No recuerdo su voz, pero hablaba hasta con los objetos inanimados. De verdad, era un conversador nato. Una mañana, mientras estaba yo preparando el desayuno, lo escuché insultando a una pava porque tardaba demasiado tiempo en hervir.

Doy fe de que es un tipo inteligente. Brillante, de hecho. Porque no cambió ni un poco, aún habiéndose robado esos infames seis millones de pesos. El condenado descuidó un solo detalle: justo antes del problemón, a su campera color verduzco lámina de hongo sobre feta de queso le cosió, al nivel del pecho izquierdo, una estampa inusual, una que hacía alusión a submundos  de humo y transas, horarios poco transitados y conversaciones que no se repetirían.

El muy bastardo se había unido a esa pandilla callejera que no pienso nombrar. Habrá entrado por la pinta nada más, porque parece un motoquero el condenado pero les juro que en su vida ese tipo sintió el deslizar por la curva con todo el viento en las orejas, las ruedas avanzar rozando el piso, el impulso de volar. O tal vez sí, siempre, y nos tuvo a todos engañados porque se le dio la gana.

A cualquiera se le pasaría por alto esa nimiedad de la campera bordada.  Pero a una mente brillante como yo, que trabajaba en una tienda cobrando como sueldo el precio de una cerveza por hora, era imposible que me engañara. En serio, se jugó las cartas perfectas: tenía la protección de esos nenes, y además ni el detective más tonto sospecharía del mequetrefe.

Vi durante esos meses cantidad de policías, sacos y corbatas, munis, tipos intimidando relojes con la mirada, matones y cazarecompensas deambulando por la pocilga gigante venidabajo en la que mi aburrimiento decidió que yo pase las horas más pausadas de esta vida babosa. Estaban rastreando un dineral, pero disimulándolo a todas luces. No sé si era la tensión o la humedad, pero en ese hostal quien respiraba se congestionaba.

Ni uno reparó en Amargo, y eso que no le oyeron nunca discutiendo con la garrafa de gas. El único enhorabuena de todo este embrollo pasó una tarde de invierno gris: parecían las siete así que deben haber sido las tres.  Los sacos se inquietan cuando no pueden cuadrar lo que está en su camino. Les suben los nervios. Por eso se llevaron el Registro de Hospedaje y lo dieron vuelta de pé a pá. Hasta donde sé, viajaron a las 23 provincias del país y también a Islas Malvinas, si hasta un falkland fanfarrón se había hospedado ahí en esa época.

Bueno, resulta que un dueño de no se qué asunto de plata y pasta confundió el orden de su barbitúrico y su cocaína y se le abalanzó al soplabotellas de mi jefe en pleno hall de entrada. Le desconfió por un segundo y pensó que tenía al ladrón entre manos. El fulano medía lo mismo que una cuchara y tenía la fuerza de una cucharita. Igual lo desgranó como a un choclo y le partió la clavícula. Imagínenle la cara cuando decía "Este es el dolor más fuerte que tuve en mi vida" el inepto. Se llamaba Gabi; yo le decía Javi una vez cada millar de veces solo para molestarle.

Pero hasta los matones más duros podían saber que mi jefe no era capaz de estafar a gran escala. Por eso se salvó de la guillotina o el tramontina o como sea que destripen en estos años. Yo también tenía mis sospechas, y primero pensé que el responsable era ese gordo que ingresaba aleatoreamente o a las 3 de la tarde con la cara implosionada de sueño o a las 3 de la  mañana listo para encarar el primer termo de mate del día, y que a veces se iba sin avisar y sin pagar para después volver con billetes sencillos. Bueno, al final ese era un perdedor más.

¿Ganadores? Hubo uno solo. Gracias a la fama vox populi de aguantadero de millones, y combinado con el morboso dato de que antes de ser residencia era un putero, en poco tiempo el hostel facturaba como un estúpido museo de los Beatles.

El tiempo entró en los relojes sin pedir permiso, y a mí me ninguneó sin saludarme la última vez que lo vi, en alguna peatonal transpirada de personas con la presión sobre el apuro. En cuanto a Amargo, lo crucé hace dos o tres meses. Le serví su orden de memoria: pidió un café negro como mi alma, sentado a la vera del Perito Moreno, mientras me refunfuñaba que no podía entender para qué destinaron tanto hielo nada más para un bar, nada más para servirle caprichos caros a gente espantosa.

domingo, 30 de julio de 2017

anotaciones de luz mala

publicado por: luz mala

en la isla prendiamos fuego como ofrenda, sensación de tener pies de humano sobre la tierra. para marcar presencia. acá estamos. no vengan. fuego protégeme. avisa a los demás que esta noche estás de mi lado. te doy mi esfuerzo, mi sudor y mis músculos. mi fascinación, mis córneas con alfileres, mi espíritu color vos.

domingo, 16 de julio de 2017

Qué es vivir en nuestrxs días

Un tipo, un canadiense, abre una página de transacciones ilegales en la Deep Web, vive en Tailandia, tiene cuatro Lamborghinis, una mansión y doce millones de dólares guardados. De pronto un día le cierran la página, la policía lo encarcela y el hombre, ni bien tiene dos minutos de intimidad, se ahorca. Principio, nudo y desenlace.

sábado, 15 de julio de 2017

Qué es un contrato

cada día firmo contratos de demencia colectiva, cobre y siga
 alimentando a la cobra y al cobre y al tráfico de almas. esta mula almática se mete en el orto sus ilusiones y empieza la jornada laboral. nos sacamos la paciencia entre nosotros pero las vaquitas siempre son ajenas. generaciones enteras generan mentiras gigantes, prosperan los que se creen importantes porque creen que prosperan. en cuanto a eso, ya no espero nada de algo que empiece en pro.

viernes, 14 de julio de 2017

hoy porque vengo

hoy, que no me tiembla el pulso
hoy, porque vengo a sostener un discurso
aunque me sienta tan fumado
aunque el tren haya silbado
y yo nada preparado
mal parado
en las vias y no lo escucho.

si pienso
en cómo inventar un universo
en verso-lamente lo que llevamos dentro,
la entropía
tendencia al caos, a la resaca
y a la más barata filoso fía

a enroscarme pensando en las cosas como
si fueran mías

y reflexiono sobre la realidad
que hay personas que ven enfermedad
hasta en la bondad

esa no es mi postura
solo sé que no me cabe
ninguna dictadura
que la vida es dura pero pura

y para
oponente
me alcanza y sobra con el que está en frente
ya tengo mi sombra
a la mierda toda esta gente
qué mierda sé yo que piensa
qué siente
el que al lado mío se sienta
en el ciento veintisiete

pienso, sigo craneando,
que escribir es desangrarse y
la tinta se va gastando

si te queman los problemas y el abrazo no te llena
podés enfrentar tus penas
o mirar fijo tus venas
ver qué corre adentro tuyo
que se rompa ese chamullo
y que aúlle todo,

no huyo.

las calles, sabés, no tienen tatuajes,
tal vez
lo que ves
son cicatrices de millones de peatones
que dan su vida por la vida.

yo, sentado en mi auotestima,
y mi equilibro es frágil,
voy ágil y liviano
no tengo armas ni metas.
solo herramientas
mientras
la armadura se erosiona
y gritando a trasluz
mi sombra.

domingo, 9 de julio de 2017

Ex éxtasis

tengo la culpa de la pasta
el proceso del deterioro
y el interior incoloro.
así lloro
a mil
mirándome los poros.

prórroga.
para esta peste pastosa.
en mi garganta
en mi pecho
en mi prosa.

en mi losa grietas,
lo sacaría todo.
en mis cimientos
toco lo roto
y pesa.

toros en mi tórax.
tosco.
con tanto trauma
que se me nota en la jeta.

la anfeta
te afecta.

te afina
te arruina
y te deja
jadeando.

amando a más no poder
y no puedo más.

sábado, 8 de julio de 2017

Ci

cítricos mimos deshacen barreras
balanceándose entre entreveros cíclicos.
tanto confundir consumir la desazón quimera.
se marean en la era
de los químicos.

nosotros los monos
morimos y matamos por romper el monociclo anímico.
desbordados por los cínicos.
sin hitos. desollando mitos.
hablando despacito
para que no escuchen
nuestros celulares.

desbarrancados.
cavando atajos.
como si atrás de la tierra
como si adentro de las lombrices
como si adentro nuestro
como si el corazón fuera
como creyendo.
Sometimes YOU have to be your own hero