domingo, 13 de mayo de 2018

ayer dormi doce horas

el sol dejó de salir sin previo indicio. él se cree grande, todopoderoso, entonces no avisa. yo lo extrañé durante semanas, y el agua que no caía se acumuló hasta volcarse, como cuando cede un techo de lona. me tapó el agua.

quedaron algunas secuelas. una garganta raspada y roja. una luna en el tórax. siento una suerte de campo de fuerza justo entre mi carne y mi piel, como separándome de la existencia exterior.

ayer dormí doce horas, en mis profundidades, apapachado por una marea delicada y sutil.

soñé con Lara, la perra que se crió conmigo. cuando se murió, yo fui el encargado de arrastrarla hasta la puerta. al otro día la pasaron a buscar. había que llamar al mismo número que cuando estaba enferma, y la recogió el mismo tipo en la misma camioneta, esta vez no para darle pastillas sino para enterrarla, o para cremarla y esparcir sus restos en mi cerebro hasta que resucitó entre sueños.

a Lara la trajo mi hermana cuando era una cachorra callejera maltratada. tenía heridas abiertas, rabia y parásitos. esas alimañas emanaban más vida que ella. cuando llegó me presenté y la saludé, y recién me devolvió el saludo a la semana, más o menos cuando su estómago recuperó su tamaño normal.

Lara era negra como la pobreza misma, y salir a pasear es algo que nunca le hizo gracia.

en mis sueños no ladraba, estaba echada sobre una piedra, yo también. el agua nos mojaba. ella no hacía gestos. no entiendo por qué los perros no reaccionan cuando se les ningunea. tampoco sé por qué soñé con una lara triste, quieta, inexpresiva. ¿será ese mi recuerdo de ella?

me desperté chupándome el dedo, entre la babia y la confusión. no me levanté. me quedé en la cama preguntándome si el desastre se habrá resuelto solo.

habito la incomodidad

habito la incomodidad espesa de tener un cuerpo,
de esclavizarlo,
mi cuerpo es un ida y vuelta al sufrimiento:
lo fìsico refleja la fase interior.

las lastimaduras,
la lástima dura,
mis penumbras,
los restos de sangre seca exhiben lo que se trasluce.

miércoles, 9 de mayo de 2018

sin titulo o vengan a vernos hoy

quisiera preocuparme porque macri
porque el fmi
porque el capitalismo
pero no
digamoslo así: soy sagitario, guacho,
ni me mambeo.

a mí dame la legalización
de la marihuana
dame una olla popular, inmensa
y el teléfono de los ex combatientes
de malvinas

los abrazos son leña que no se termina
el agua todavia es gratis
y posta
pero posta
el amor no te lo pueden embargar

lo que quiero decir es
que fukuoka me contó en un libro
que podés cosechar cinco mil kilos
de arroz por hectarea
solo tirando compost al compost
la revolución de una brizna de paja

el conocimiento se transmite
food for thought
yo hablé con la abuelita
y me dijo que me olvide
de las pequeñas diferencias
por eso acá no estoy difundiendo poesía
estoy gritándoles algo

que vengan
que voy
que estoy yendo
aprendiendo a ser
mejor átomo
mejor cromosoma
mejor personita

que no se desesperen
que compren arroz
lentejas
porotos
que pongan agua
banda de agua
a calentar
que se den cuenta
que necesitan
una olla más grande
y comer afuera
con cualquiera
que traiga un plato

hay para todxs.

martes, 24 de abril de 2018

pedir

gente todo el tiempo pide por la calle. me pide.
yo tambien pedia, cuando estaba de viaje, y me daban. a veces.
nunca me faltó nada. ni cerca.
un cura me dio plata. un yonki bizcochos con chicharrón. un caminante tortas.
un laburante su casa, un cheto frutos secos, mochileros prensado.
la gente pide por la calle. me pide. a veces le doy.
eso sí: algo cambió en mí.
lo caminado no se puede borrar de las suelas.
a veces les doy. y siempre siempre uso la plata como si fuera tambien de ellxs, de todxs.

jueves, 19 de abril de 2018

sobre abuelos y tumbas

mi abuelo se estaba muriendo. mi vieja no caía. el viejo cenaba cáncer de pulmón con salsa de enfisema, y le quedaban como máximo dos o tres meses de vida.

la historia me la cuenta mi mamá, hoy, a sus sesenta y tantos. toma y toma los mates que le cebo. ella nunca se prepara los suyos, pero va a tomar hasta el más lavado y va a explicarme por qué está pagando su propia tumba desde hace más de veinte años.

mi vieja era lo que hoy diríamos una trabajadora independiente. laburaba sin horarios y se ponía su propio sueldo: era ama de casa. voluntariosa a pesar del hambre, había empezado su camino laboral a los catorce atendiendo el almacén de la esquina de su casa. de esa forma, lograba llenar su estómago comiendo galletas porteñitas directamente desde el frasco y pagaba de a poco la siempre creciente deuda de fiado que tenía su familia.

veinte años después, los índices de hambre y de voluntad de mabel habían cambiado. más cómoda pero con solamente dos manos, ya no podía hacer malabares entre su casa, mi padre y el suyo.

mi viejo, un tipo racional y cauteloso, acompañó a su mujer durante el proceso. fue la única vez en su vida en que la encontró superada por una situación.

una tarde, después de verla romper tres tazas y servir el café frío, se sentó con ella y le aseguró que si era necesario trabajaría el doble para que no le falte nada, ni a ella ni a lo que quedaba de mi abuelo. previsor como era, salió con anticipación a buscarle tumba al pobre hombre.

mi papá trabajaba en algo importante, entonces conocía al dueño de previnca, la aseguradora más grande de la ciudad. tardó algunos días hasta ponerse en contacto y cuadrar una reunión con él.

en un bar céntrico en horas del mediodía, le invitó un café al señor Pérez. ahí, se enteró de que el sepelio se paga hasta el día en que te morís, y que incluye una cláusula inflacionaria en la cual cada año se paga más caro, ya que cada vez estás más cerca de la muerte.

entonces, los cementerios -al igual que las obras sociales- no quieren ancianos como nuevos socios de su club. mi padre le rogó una solución al dueño de la empresa, y negociaron un acuerdo: su suegro tenía un lugar garantizado en el cementerio más cercano. a cambio de eso, el señor le pedía que, además del abuelo moribundo, se anotaran en el mismo cementerio dos personas jóvenes.

fue así como mis padres sellaron su casamiento, y vivieron felices para siempre.

sábado, 14 de abril de 2018

"sempre curti escrever" - guilhe

sábado, 7 de abril de 2018

hay

hay un pibe simple
atrás mío.

camina lento.

va atado
cuesta abajo
por el tobillo
a una bala de cañón.

veinticinco años
padeciendo la inercia,
arrastrándose atrás mio,
un pibe simple.

jueves, 29 de marzo de 2018

Reporte de Uruguay en temporada baja

La Pedrera, marzo, 2018. la marihuana es legal, el aborto es seguro y gratuito, el matrimonio igualitario es ley y el estado es laico. la gente camina lo que se podría calificar como 'despacito'. en la costa el clima es seco. en montevideo lo que hay es mucho tráfico.

lunes, 26 de marzo de 2018

Autocultivo por Juan Jaula (2018)

sale por maldita urgencia editoria. poesías.

1. naturaleza muerta
2. que vengas
3. el renacido
4. manifiesto
5. creo que no lo habia visto

la pedrera, uruguay, marzo 2018

descarga libre. pirateenmé
http://www.mediafire.com/file/ov3ungtpj4etu55/Autocultivo_por_Juan_Jaula_%282018%29.rar
35mb

viernes, 23 de marzo de 2018

De ruta

Estoy caminando por la ruta. A paso lento porque mi gorro me protege del sol. De pronto veo una culebra muerta en la banquina. La tomo con mis manos y me obnuvilo porque, pese a ser pequeña, es la primera vez en mi vida que veo y siento una real.

Su textura es un punto medio entre viscosa y acariciable. Su geometría, compleja. Ya no tiene mirada. Paso mis dedos por su cuerpo y siento que el agua de su interior acompaña mis movimientos. La dejo y sigo sin dejar de caminar.

Después, me encuentro un elástico, uno de esos que se usan en los botes. Es brillante y metalizado, y es verde como la culebra, verde agua salada.

Tiene dos nudos de marinero, uno en cada extremo. Son apretadisimos. Intento desatar uno, después el otro, y ni con los dientes puedo. Me detengo en una sombra para avocarme a la tarea.

Con esfuerzo, desato uno. Pienso en lo absurdo de asegurarlos tan bien y perderlos tan fácilmente. Yo, ensimismado en otra cosa, mirando hacia otro lado, por puro reflejo levanto la cabeza y veo que un auto para, y que su conductor me ofrece llevarme a mi destino.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Verlo venir

Renata nunca lo vio venir. Iba muy rápido, y un infortunio torció los destinos. Cuando se le cayeron los anteojos, justo pensaba en su viaje del año anterior, con su hermana, peregrinando hasta la selva.

Todo ahí era humedad frondosa. Había tibieza. Le gustaba.

Probó las medicinas ancestrales. Abuelitos y abuelitas volvieron para contarle juventudes. Ella voló.

Una noche donde la luna nueva era una sartén color negra obsidiana, se quedó despierta después de que se apagara el fuego. Allí oyó los llantos y chillidos del bosquejal.

Cuanto más quieta la noche, más se despierta la selva. Se acompasa un ritmo que algunos no pueden resistir. Caminan selva adentro y ya no vuelven a ser vistos.

Ella escuchaba el crujir, entrada en trance, y cuando reaccionó fue demasiado tarde.

Una serpiente medía sus pasos. Ella sola. Sin machete. Sin huida.

Condenada si gritaba. Se miraron a los ojos, medusas la una de la otra.

Renata no lo vio venir. Para cuando levantó la vista, el golpe de la camioneta ya era inminente.

viernes, 2 de marzo de 2018

me voy;
queda el amor

lunes, 19 de febrero de 2018

feli

a feli le gustaría
tener mil vidas
tiene una sola y conoce miles
porque te mira despacio
y habla lento
una vez feli me dijo
cuando yo estaba enfermo
y tenia gripe
él me dijo que tranquilo
que eventualmente
iba a estar bien.
feli cocina
mezclando sabores
batiendo especias
es el inventor de la tira de asado
con dulce de leche y de batata
feli ama
y cree que todos
buscamos lo mismo
y sabe bien
lo que es estar preso del amor

no te confundas

tengo el estómago como si necesitara unos masajes. hay vida atascada ahi. ratonera de todo lo que guardo. represión se materializa por más que no se vea.
todo lo que decidí callarme, petrificado
como una lagartija cuya reacción es no hacer
absolutamente nada si el mundo la está acechando.
pierdo la cola.
quiero perder mucho más.
esta mochila simbólica, este ancla en la panza.
todo lo que no te dije.

no te confundas,
casi todo lo que callé
es malo.

domingo, 4 de febrero de 2018

año nuevo jaula nueva

lo alarma la ciudad insostenible.
capucha para respirar,
humo para volar más alto que los drones.
igual pasa por al lado de los azules.
hasta los oficiales se masturban pensando en la pura.
acá el aire está cargado como las armas de los boludos.

ni lo viste cuando se llevó lo suyo al bolsillo.
frágil y duro a la vez. como un reloj de arena.

la confianza se traduce en instantes.
el resto es suponer.
por eso la intuición es tan importante.

sabe a quién saludar.
sabe que no se trata de nombres
sino de miradas.
conspira con los ojos.
la necesidad se volvió oficio.
pisa el cemento.
gris.

domingo, 28 de enero de 2018

por qué jaula

dejé esparcidos setecientos setenta epitafios a lo largo y a lo ancho de la ciudad que me vio nacer, arder y resurgir. son gritos ahogados. se corresponden con frustraciones y desentendimientos. pintarrajeo las paredes. juego un juego en el que pierdo. salgo a conquistar siendo minoría.

la ciudad que me parió es una falsa imitación. en lo más salvaje del cemento calculado cúbicamente, algunxs nxs volvemos no animales sino alimañas.

nos viste de pasada, entre movimientos erráticos y veloces. estamos tumbando lo establecido. seguimos resurigendo. vos nos ves y sabés que no sos alimaña. pero tampoco sos serpiente. y entonces.

yuyos brotan de las grietas en veredas. niñxs sobreviven misteriosamente en tachos de basura. locos hablan su verdad y no mueren de aburrimiento. la tierra sufre como pulsión vital.

mientras sigamos encontrando espacios libres, estaremos andando. no pueden extinguir lo que no conocen. seguiremos acá hasta que compren el aire: y, cuando quieran hacerlo, les será tarde. ya estarán ahogándose, gordos y asfixiados, consumiéndose a sí mismos en el virus del consumo.

viernes, 19 de enero de 2018

jacinta y jaula

jaula fue rápido. relojeando todo. se sentía en calma se sentía nervios. penduleó disimulándolo ligeramente. cuando no había sol se sentía uno más. hubiera tomado nota de todo, hubiera tardado lo necesario, se hubiera quedado horas, días, hubiera ido y vuelto, hasta que recordó que estaba apurado. retomó el galope. llegó al lugar en el parque.

jacinta lo esperaba. lo reconoció de reojo. ni siquiera cambió su postura. su respiracion se oía siempre. al menos eso sentía jaula. conversaron. no diré de qué. ninguno levantó el timbre de voz. susurros firmes. planearon juntos. rápidamente y en público. comiéndose el viaje de la paranoia. una de cada ocho sensaciones es paranoia. a jaula se le derrama cada ocho frases.

habían decidido dejar sus personalidades virtuales por un tiempo. considerando que eso mismo era un riesgo hasta en actitud. se dividían entre ser enteramente erráticos o absolutamente metódicos. sembraban un caos del que se sabían responsables.

estaban escapando.

jacinta en el barro

mucha potencia y mucha experiencia. pega fuerte la combinación. mal trago. jacinta caminó por la callecita y dobló por el callejón.

pasó una familia: eran dos niños, uno en triciclo, y su madre.

alguien lo interceptó  qué buscás
busco verde, dijo                 
                                                siete
ayer blúmin me cobró
 tres
seis
no, por tres
cinco
tres
tres
tres

entró a la casa sin puerta. se cruzó con cinco monos que tenían cara de contar los amigos con los dedos de una mano. una mano una bolsa. cinco manos cinco bolsas.

dobló. entró.

un gordo en camisa la esperaba acurrucado en sudor, sentado atrás de un escritorio de plástico. a su lado un saco de arpillera con el inconfundible símbolo de dolar bordado en la mitad.

el gordo la saludó moviendo la papada en un gesto de reconocer a un cliente por inconfundible.

jacinta le dio los tres mil.

cogió lo suyo y salió.

se calmó y aceleró su marcha a la vez. se vio desde afuera. caminando.

jueves, 28 de diciembre de 2017

odio

prendo la tele
 y siento que odio al humano.
abro feisbuk
 y siento que odio al humano.
scrobbleo con mi celular
 mientras mi celular
   mete mis pensamientos a la procesadora
y los corta con soja.
leo en el grupo de wasap
 y siento que odio al humano.
salgo a la calle
 y me odio a mí mismo.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

para sentarme a escribir

café de algarroba
 yerba orgánica
  y prensado.

cuido mi cuerpo
 y enturbio mi mente
  como el buda.
 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Juan Pájaro

Soy el pájaro que quedó encerrado en la fábrica. Dejé de cantar en las salidas del sol. Ahora me alimento de tuercas y se me escucha emocionado cuando suena la campana y se hace la hora de que mis compañeros de laburo salgan a volar.

No guardamos secretos

No escribimos engranajes.
Experimentamos acá afuera,
aprendemos del asfalto
y de cómo le pega el sol.
Por si no queda claro:
no hacemos ciencia sino alquimia.
Practicamos sin uniformes
ni tubos de ensayo.
No guardamos secretos:
les quitamos el polvo
con nuestras biromes
y los hacemos tierra.

martes, 5 de diciembre de 2017

hoy me desprendo temprano

empieza la noche:
hoy
me desprendo temprano.
viajo en una nave terrenal de dos metros por dos metros.
vuelo.
vuelo sin mover un pelo.
me dejo llevar,
como mordiendo el anzuelo.
no hay suelo cuando te olvidás.
me dejo caer más y más.
me entrego.
me ves?
me veo.

cierro los ojos otra vez.
sereno.
seré nómade no más que un millón de veces.
seré juzgado por todos los jueces.
que empiece.

pasaré sorpresivamente
y me verás de verdad valiente.
valgo cada uno de mis dientes.

sonrío a sabiendas de ser
y saber bajo el abismo mismo
que soy
    mi solo oponente.

y de frente me tendré
a la hora de entender:
tenderé puentes.
pretenderás no verme
pero estaré siempre.
se arrojará sin suerte la muerte
y seré fuerte.

sobreviviré hasta yacer inerte.

es cruel el camino
se ablanda con vino
se sueña fumando
con fe y con amigos.

fabricaré una fuente
para fortalecerme
y caminaré con mis aliados
hasta caer al costado
de la ruta.

y aunque habrá el que no se inmuta
y el que es yuta
yo también sembré semillas,
yo también presté costillas,
yo también regalé amistad.

yo también regalé al viento
salivas y sensaciones
sentimientos y canciones
y dejé mis ilusiones
antes de que me abandonen.

me viajé hasta apagarme
como un fósforo
que desde el fuego
al viento va.

sábado, 2 de diciembre de 2017

introduccion a la jaula

devoré a mi niño interior
y le comí la boca
para que se calle,
y le arranqué las orejas
con mis muelas de juicio
para que no escuche,
y con una cuchara
de mango de plástico azul
hice palanca en sus ojos
y se los arranqué
para que no me vea,

y aunque ahora adentro mío
habite un sordomudo,

en el espejo aún hay
reflejos que se sostienen
con los años.

ahora tengo barba,
tengo trabajo
tengo razones y decisiones,
y ahora
igualito a cuando tenía ocho,
me encierro en mi pieza
porque no soporto las discusiones,
pongo una canción de eminem
y empiezo a escribir resentimiento.

sábado, 25 de noviembre de 2017

estoy a mate y youtube como siddhartha.

sé pensar
 sé ayunar
   sé esperar.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Aun si nada importa (2016)

Aun si nada importa
no quiero hacerte mal a vos
 y quiero ver crecer
árboles
en todas partes.

En mí es el despertar de los árboles,
los veo cobrando vida
con afros verdes
brazos duros, laburados,
y los pies sobre la tierra.

Desatando la revolución
sin recurrir a la violencia,
más bien razonando,
parándose,
yéndose a otro lado,
ellos y sus frutos y su oxígeno.

Empezarían de nuevo,
reaprenderían todo,

creo que dejarían todo quieto

por unos cuantos millones de años.

viernes, 17 de noviembre de 2017

somos vidrios rotos:

chocamos.
todavía me resiento del impacto,
    merodeo en un eterno
estrés post traumático.

soy lo que sobró del accidente,
    los cristales que se levantan del piso.

somos lo que hacemos con lo que queda.

vuelvo a encajar a los abrazos,
                        a las ganas.
vuelvo a encajar aunque duela,
                        y duele.
vuelvo a encajar aunque no encaje,
                        y me lijo lo que sobra.

sano con con fricción de vidrio con vidrio,
hago frente a este oxímoron
 donde tu tacto abre y abre
        las heridas cicatrizando
desde antes de subir.

antes necesitaba

antes necesitaba
esperar a diciembre
y contracturarme las espaldas
y correr y correr.
ahora,
me hice un lago subterráneo
y solo salgo
por el hambre humana
y los olores cálidos.

jueves, 16 de noviembre de 2017

leíamos el perseguidor juntos

nos sentábamos en el borde
en la terraza de tu viejo depto.
teníamos nuestro propio azufre:
era una mezcla del olor a compost
y a birra vieja:
reivindicábamos el bando podrido.

los conjuros
para invocar la adrenalina,
los amagues de saltar,
el péndulo
        emocional
y el vértigo
en el diafragma.

una vez te hablé de mi primer novia
y vos fijaste los ojos en mis ojos
y yo tenía la sensación
de que el vecino del diez
había dejado el gas prendido,

y después de lanzarme
tu rayo x de melancolía,
hablaste de la gran tragedia del mundo,
la que se manifiesta en ese instante
en que el amor no nos alcanza.

ciertamente no para salvarte,
sí para llegar a vos.
el amor es un puente colgante,
es madera húmeda,
y un precipicio,

son veintisiete bloques
de madera recubierta con moho
manteniéndose unidos
por una mezcla de inercia
y de perfección,
es una película fina
sobre la cual tambalear,

y también sos vos, al borde,
curioso,
mirando para abajo,
los párpados camuflándote,
sintiendo, me imagino,
que del otro lado del puente
te esperaba tu destino
y que en la bruma
tal vez había más.

yo desordenado,
pregunto revivires,
sobre todo pregunto gritando
cuando tengo un mar cerca
y empiezo a correr
y tengo tres
y tengo treinta
y tengo sesenta
y seiscientos
y el viento que ruge
me tapa la voz,
y quemo hojas sucias de mi tinta,
de mi diálogo inconcebible,
las quemo en tu nombre,
mi ritual de cada fogón.

ahora estallo yo,
lleno de astillas,
madera húmeda,
que secándose al sol
se eleva,
enfrenta el semblante de frente,
se encandila hasta incinerarse
y cae,
acaeciendo como fénix,
acariciando la adrenalina,
despidiéndose del aire
y del mundo que amó cuando pudo.

naturaleza muerta

no. no son hormigas ahogadas en miel.
naturaleza muerta tampoco son jacarandaes que
insisten en florecer,
ni su metro cúbico asignado
para complementar con la inmensidad de cemento.
naturaleza muerta no es este pibe,
su envase piel pacha,
la vibración apagándose bajo su remera.
no son sus pies que sudan nervios
y humedecen las medias
que se ofrecen en cualquier esquina
y son cien por ciento algodón
ciento un por ciento inorgánicas.

naturaleza muerta es esa persona
encerrada
fabricando nuestras máscaras
de sonrisas.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

note to self

hoy releí, edité y republiqué distintos textos de 2016. cambié especialmente los finales. aguante reciclar y aguante copiar y aguante copiarse a unx mismx

olas que rompen a veces bis

necesito un abrazo. un intento de contener este torrente y traspasar el ente.
un sinceramiento ante la vida y un puente entre ella y yo.
un folclore que recitar en voz baja.
un sentimiento océano

y me dicen que somos
80% llanto.

por orgullo no me rompo
y ando doblado.
por miedo al quebranto
no me permito rebrotar.

quiero inventar un ritual,
me ves,
estoy marchando.
así me despejo
me despojo
de lo que sienten ajenos
mis ojos.

camino.

vino entre sombras
una sensación que fue corpórea
y resquebrajó mi espalda para
llevarse algo.

me sentí vencido.

me sané tras semanas en cama.
renací otro

hasta descubrir
que cada día renazco otro.

mis venas color pena
-una suerte de azul-
transitan dificultosamente,
mecanizadas,
como distraídas
cuando paf

se acabó
la meseta interna,
¡se levantan montañas!
transito bosques
que se condensan
se rasga la piel de mis palmas
y se resquebraja su dorso.

los pies descalzos
se clavan piedras
les pican claves
se tallan
dejando atrás piel muerta.

salir de bañeras
sentir la piel nueva
como si todo estuviera
dándome un abrazo.

escape del dolor de cabeza

escapo del pesar al pasar la cara
por el agua tibia.

escucho el dolor de cabeza.

vibra;
no lo escucho: lo siento vibrar.

recurro al susurro..

intuyo
que tengo atascado algo tuyo.

barullos,
chamuyos

regreso al amor..

es por el ansia
que hoy choco.

el ansia anzuelo,
sí,
los pies contra el suelo,
y que nada más

toque tierra.

viajo en péndulo
por el desequilibro
de los compromisos
que pienso que asumí.

qué pienso.

pensar ya no es elegir.
escapo del pesar al posar la cara
en esa luz incandescente.

sincericidio del todo

yo daño.
yo daño.
y planto semillas.

soy todo todo lo que hay.

escribo con el corazón en la mano, o con el pito.
escribo con segundas intenciones, a veces. o con terceras.

esto es un sincericidio.
esto sí es un sincericidio.
lo otro es pasajero.
el pasar del pajero.

entre cuervos boxeo
entre nubes negras de cuero
entre bolsas plásticas y acero
entre mil quinientos millones de segundos
y cero.

sin:cero
tres dos uno
se agita el avispero.

poseso
sin peros

rompiéndome en tiempo.

ya no creo
lo que veo.

percepción
versus la óptica de terceros.


despedida

esperá consciente, transpirá constante, andá adonde quieras ir.
esperame, como quien espera que florezca la flor.

si no florezco, no te guardes
que la flor es solo flor para quien así la percibe.

y yo solo soy yo cuando así me percibís.

perseverá en tu mambo. fortalecé tus flancos. no midas la razón.

no te conviertas en presa. nunca seas una empresa.

si no nos vemos, te voy a extrañar.
sino será de verdad
un encuentro.

yo creo en lo espiritual
te lo digo y te miro a la cara
yo creo en lo espiritual
para ejercer el acto
frente a mí mismo
frente a vos
de entrega
me entrego
voy

voy
hacia lo más sutil

chau!

Pibe llorando

Un pibe llorando adelante de una puerta cerrada. Intenta gritar pero su voz está tan partida como su armonía. Su cara se tornó color rojo envidia. ¿Por qué? Porque, desde el piso de un pasillo que no barren desde hace meses, y con el jean pegoteado de fernet en el orto, escucha los gemidos de su chica cogiendo con algún cancherito.

La vida misma.

El narrador empieza la historia por el final. El principio -aunque la elección de un principio es siempre arbitraria- se da hace unos 8 años. Él está almorzando en su casa, charla con su hermana mayor y ella le hace una lista de canciones. Charly, Los Ramones, The Cure, David Bowie. La música. La movida. Otro mundo existe. 

La ilusión.

A partir de ese momento, descubre un ingrediente nuevo. Como si la vida fuera carne al horno y el acabara de conocer la pimienta. Ya nunca estará conforme. Por el resto de su vida va a perseguir algo, va a ir detrás de la intuición. No lo va a encontrar. Lo sabe. Conocerá la nostalgia. Será feliz un rato cada mes, como mucho.

¿Cómo gritaría una flor // si tuviera voz // cuando le arrancan los pétalos?

Su primer recital va a ser a los 14. Va a fumar porro por primera vez a los 18. Va a tomar ácido a los 17. Le va a regalar un vinilo de Pink Floyd a su primer novia a los 19. Pero va a escuchar un vinilo por primera vez a los 20. 

La música es una espiral indetenible.

Va a creer en cambiar el mundo. Va a querer cambiarlo. Y va a perder las esperanzas. También las va a recuperar. Una vez por semana, se va a notar derrotado y solo, va a sentir que no tiene nada en qué creer. El día en que abandone su tercer carrera, va a escribir el monólogo con el que empieza Trainspotting con fibrón indeleble en el placard de su habitación.

Se va a levantar todos los días de toda su vida pensando que debería estar viviendo en un mundo pero que está viviendo en otro.

Va a tener 21 años. Se va a tomar un tubo de vino y va a fumar dos secas. Va a salir a algún lado algún sábado a la noche y esas flores lo van a marear. Mirando lo que ve a su alrededor, va a reflexionar sobre su generación, sobre si realmente existe tal cosa. Va a estar escuchando Radiohead pero pensando en Fito Páez y sintiéndose como El Otro Yo. Va a ir caminando decidido. Va a quebrar en el pasillo de una vieja pensión, entre cenicero lleno y cenicero lleno, escuchándola a ella gimiendo a través de una puerta cerrada.

martes, 31 de octubre de 2017

octubre

comiendo calle
gambeteando facturas de gas
gastando guita en gaseosas rancias
ranchando recovecos
almorzando amistades
cartoneando cartas
derramando vino en bondis
considerando reiniciar
de prestado
regalando
acariciándome texturas con la música
siembro semillas
estampo paciencia en las paredes
-de mis ansias por cosechar

domingo, 29 de octubre de 2017

mi vida era de rutina

mi vida era de rutina. por eso no recuerdo cuántos años trabajé ahí. ojo, no puedo quejarme. dormía abrigado, conocía gente nueva siempre y rosario es una ciudad linda, dentro de los parámetros. la cosa marchaba bien, pero donde uno dibuja un punto siempre está el destino para ponerle la cola y convertirlo en coma. esto me pasó la semana pasada.

debe haber sido martes o tal vez miércoles, porque en el bar había poca gente. ya habían entrado a robar una vez, el año pasado, pero a nosotros no nos habían tocado. hubo gritos, y llantos, y desde entonces la caja registradora no fue la misma. nada que ver con lo de la semana pasada, que fue mucho más repentino y sigiloso.

como decía, era de noche. yo estaba afuera. no había mozos cerca, solamente algún que otro cliente. yo esperaba el momento para ir a la cocina cuando fui víctima de un movimiento brusco y de la certeza amarga de que el cambio, proceso inevitable, me alcanzaba. sentí miedo y adrenalina y unas manos que me envolvían. después de eso, todo estuvo oscuro.

sospeché lo peor. quedé solo con mi paciencia. la oscuridad pasa de ser un pozo ciego a relativizar toda posibilidad. tiene un comienzo inolvidable y un final que se prolonga como la noche cuando se cae al mar.

volví a ver la luz recién al par de días. hombres y mujeres me pintaron de colores, como camuflándome. habrá sido mi ser en modo zen o las risas de fondo, pero no me sentí amenazado. así estuvieron, jugando a que ellos eran tacto y yo masa madre. cuando terminaron, me devolvieron a lo oscuro.

resignado, entablé amistad con la nada y me confesó que es la única que le escapa al tiempo.

cada tanto, escuchaba los sonidos del ir y venir. resignado, me encomendé a cuantas figuras se me ocurrieron. estaba preguntándole al Gauchito Gil por Gilda cuando me soltaron en un lugar cerrado del que no sé si pueda escapar. francamente, pasaron tantas cosas que con entender me conformo.

ahora, hace días que estoy acá. no sé dónde es acá. tal vez esté en Bolivia, porque escucho acentos que son nuevos para mí. ha de ser un lugar interesante, porque solo se llena de gente por las noches. acá se estanca el aire pero nunca las conversaciones. yo, por mi condición de conformista o mi capacidad de adaptación (eso depende de si estoy medio vacío o medio lleno), ya me estoy adaptando.

pero de algo estoy seguro. ¡tenías razón. abuela! y yo nunca le hubiera creído. supongo que no pasa hasta que te pasa. despojado del escepticismo ante los mitos, veo todo más claro. el humano actúa de formas misteriosas. ahora sé que fui una víctima más del clan de los atrapavasos.

miércoles, 18 de octubre de 2017

la tierra es plana

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en línea
mis amistades
y la gente que me hace reír.

tal vez también personas que están cerca
y las admiro
aunque no tenga relación
en la plataforma real.

debe haber incluso algunx
a quien agregué como amigue
por mera conveniencia,
o porque me gusta su lomo.

recíprocamente
habrá empresas tentándome,
publicidades orquestadas,
clics que pensé que regalaba;
solo porque alguien
los vendió por mí.

todo un planeta condensado,
la tierra sí que es plana,
mis ojos
pagan con miradas,
mi mente lamenta
la marcha al galope
de la información.

ahora estoy leyendo
versiones cruzadas,
obeso de información.
me encuentro buscando un cuerpo
en una pantalla.

y feisbuk tiene puesta
la careta
de nisman.


la soga

el agua al cuello
el miedo al pecho
la soga quema
el peso

en el bolsillo poco
la batería baja
la energía bajísima
solo las llaves suenan

familiares
desafinadas
desafiantes
herramientas del humano
para su evolución

desde el mono
hasta el polvo
y entre medio
las guerras y amores

la alarma que cambiaste
suena distinta
porque él se fue
el calendario que no sabés usar
la hora la sabés siempre
la pequeña luz titilando en tu cabeza
la mala señal

las ganas
y la desesperación
el siglo xxi
la soga en tus muñecas
el sudor virtual

jueves, 12 de octubre de 2017

me voy

parto partido. construiré allá afuera un refugio para herencia de mi mundo interior. es que me he encorvado progresivamente por el peso del cofre en mi pecho. secretos sepultura quieren regalarse. colores santos transpiran, y en la urgencia se corroe mi ropa interior. todos mis matices engrisecen.

llegué a una esquina en la que tuve que afeitarme la cabeza porque el pelo crecía enreverado, protegiendo tornasoles en mi cráneo. hasta que se llenó y rebalsé polvo de piedra por cada uno de los orificios.

ya no me siento hermoso.

miércoles, 11 de octubre de 2017

No me vendo pero

Soy Juan de Los Márgenes. El que no se cansa de cansarse. Cada día me abrigo con un color diferente. Y desayuno siempre el mismo sol. Después camino por calles calladas rumbeando hacia la luna, porque los objetivos están detrás del horizonte. Mi libertad no la tengo, la sostengo, y el equilibrio es frágil. Soy experto en aprender todo de nuevo.
Últimamente no gasto energía en otros. En mí, jamás la gasté. Quisiera decirle inversión, pero la palabra es reciclaje. Si de veras quisiera decirle inversión, yo sería otra persona, y no estaría escribiendo acá, donde no me ves pero me imaginás, rompiendo las fronteras de un río marrón,
escribiendo en azul mi cielo negro sobre un papel blanco gastado. Solamente pinto letras porque me pintan las manos. De pies a cabeza soy el mismo ser. Mi cuerpo, mío, y lo escondo como quiero. No me vendo, pero siento que me compran igual.

viernes, 6 de octubre de 2017

Fuerza

Confundidos y haciendo repeticiones,encerrados en un gimnasio.
Sacando pecho, metiendo panza,
falseando media sonrisa.

O saliendo a correr,
esquivando cuerpos,
conspirando miradas,
vestidos por la moda,
brillando flúor con
zapatillas magenta.

Son las únicas opciones
que se pueden comprar
en las vidrieras del centro.

Estamos buscando la Fuerza.
Tenerla. Y mostrarla.
Usarla
para presumir,
o guardarla
para el momento indicado.

Y nos damos concesiones
para darnos impulso.

Como con todo,
chocamos con la barrera
de que no vale la pena.
Y seguimos.

Nos sentimos un poco
ridículos
mientras hacemos que escuchamos
al cuerpo.

Queremos domarlo.
Para explotarlo.
Y para sentirnos mejor.

Una lucha contra el autoestima
mal planteada desde un principio.

¿Cuánto tiempo mal gastado
luchando contra uno mismo?
¿Cuántas veces confundidos
de opresor?

Y hoy,
que te escucho
preguntándome
pero en realidad
preguntándote:
cómo obtengo
Fuerza.

Cómo mierda
me mantengo en la lucha.

Venga ese abrazo. Escuche.

Es mentira eso del horizonte.
Y también es mentira
lo de los abdominales marcados.

lunes, 2 de octubre de 2017

De conversaciones de madrugada XLV

dice torque siempre:
amor libre,
o libre
del otro?

domingo, 1 de octubre de 2017

no estoy a la altura de las expectativas que genero

por qué

"porque lo escribí en dos días
y fui feliz por tres minutos"

miércoles, 27 de septiembre de 2017

carne

soy la dualidad
en su punto
medio

la ansiedad
en su punto
denso

la creatividad
en su punto
whisky

la nostalgia
en su punto
sangre

el fuego al rojo vivo,
y la carne
que se quema
soy.

lunes, 25 de septiembre de 2017

este es

este es un bloc de notas sin título ni adversario. este es un niño de la nueva era, sin apellido ni título universitario. rechacé mi nombre, mi herencia y hasta dejé en segundo plano la primera persona. ni protagonista ni guonista. soy.

un mate fresco por lo calientito. un abrazo tibio en forma de cena una noche fría. una seca en labios húmedos. una charla casual que destierra un prejuicio: 'somos desconocidos'. el de al lado puede darme mucho más que la hora.

ahora la oración supera el sopor. pierde de vista la espera. pide la posta que no se presta.

no te presto nada porque no tengo nada. nunca fui bueno acumulando. todo lo que aprendo no va en mi cv. se ve que salí del cielo o del suelo porque no se cómo se arma una caja de cartón. estorbo al sordo voluntario y escombro al sedentario, que me pasa y me pisa y no me ve que lo miro.

mirilla hacia el sol. ventiluz. lucernario. fuego hasta en un palo. santo lo que sea me encomiendo hasta recuperar el sentido del tacto. encierro mis ojos en la brisa de la brasa. defino un abrazo.

habrá sido la certeza de que te desencontré. o el renacer en contención pecho y pecho, el llanto, la depuración. el eterno retorno entre reinventarse y reincidir. incidís al encenderme hasta que me apagás. pago mi vida con vida. vi que sí, vi crecer, vi en mí que me ilumino hasta que me opaco como si me tapara catarata de frazadas.

es siempre nueva la sensación de desamparo. morir se muere uno un millón de veces siempre distintas. y quién sabe contar hasta un millón. quién aguanta tanto tiempo. quién hubiera dicho, antes de nacer, que aguantaría tanto: el peso de las miradas penduleando un no, el de andar liviano en la balanza del bolsillo, el precio del peso que sube continuamente, constantemente, desde mi infancia que sonaba a golpe rompecabezas de cacerolas vacías: hasta ellas sufren el hastío de no sentirse llenas.

no somos simples. aceptamos el enigma y, en vez de descifrarlo, desordenamos las colores, intercambiamos les vocales y embellecemos lx bello.

sábado, 23 de septiembre de 2017

y qué cuando nos miremos

,y qué cuando mires mi mirada
y yo no sea el que ves en tu película?
porque me desperté temprano tarde
y ya tenía mal humor,
por el mal aliento
de hace seis meses
consecutivos,
y porque te miro a los ojos
y preferís no mirar.
no estabas mirando
por eso te gustaba
yo,
eso,
ese incendio controlado,
el calor que no quema,
la frescura
es tan
volátil
que solo por pensarla
se te va,

jueves, 21 de septiembre de 2017

de compaginar

estoy rompiendo páginas por el placer de compaginar
palabras que me llevarían.

intentarlo arrastrándome
por el barranco embarrado,
y enroscarme las rodillas
hasta el pétalo.

soy la orilla del mar que llevo dentro,
las cenizas de un fuego que aún no ardió.

arduo ardid daré
a los dioses
que osen
enredarme en sus pesadas
poses.

encomendado al comienzo,
silencio lento
sobre el lienzo,
espejado quizás,
viento viendo
venderse tiempo por.

atragantado

hoy la vi a la rubia.
sí, es lindo tenerla cerca, y es linda ella.
pero por algo me siento así, atragantado de mambo.
solo sé que siento que la pierdo.
el malentendido se come todo, y a la vez alimenta la distancia.
yo sigo siendo el único preparado para escuchar toda la verdad.
tal vez estoy esperando conocer a clarice lispector
y hasta ella es un personaje.

martes, 19 de septiembre de 2017

llegó de arriba

tendría treinta o cuarenta y tantos. medias negras, pantalón negro y una remera color beige, larga y al cuerpo. su rostro, un punto medio entre maldormida y desfigurada. empezó a vagar por el hostel a eso de las cuatro y media. la puerta estaba cerrada, la cerré yo, por lo cual deduzco que llegó de arriba. yo estaba durmiendo en el sillón más próximo a la estufa y, cuando escuché el revoloteo, me sobresalté como paloma encerrada.

fue y vino de la cocina, hasta que se acercó pausadamente a la estufa. combatió un evidente frío y, cuando le pregunté si tenía problemas para dormir o se sentía mal, respondió que recién se despertaba. me retrucó y yo le dije que cargo el insomnio de quien debe trabajar.

se quedó un rato en silencio, estirando las piernas. yo respiré y respiré, batiéndome a duelo con mis párpados. por fin se fue arriba, sin despedirse, y escuché el chac chac de cada paso por la escalera de madera hasta quedar la casona de nuevo en silencio.

intenté retornar a mi asunto de conciliar esas dos horas de sueño diario. necesitaba llenar la barrita de vida, alimentarme como los personajes de un videojuego. pero ella volvió a bajar y volvió a bajar. repitió la secuencia, y cada vez que volvía se equivocaba el camino, como si hubiera más de uno.

con mi paciencia derramada como baba por el almohadón, la increpé a duras penas. dijo estar parando en la habitación seis, y lo último que me preguntó fue si su pieza estaba en el tercer piso. "caminé tantas escaleras que ya estoy confundida", me dijo. el hostel tiene uno solo.

después de sortear mi trampa de interrogantes, me dijo que estaba en la habitación  con ocho camas. subimos juntos y  caminé con ella hasta la puerta. entró. esperé unos segundos, expectante, pero nada rompió la calma.

la madrugada resulta un momento especial para la ironía. bajé a recepción. el hostal en completa armonía y, yo, descalibrado como brújula olvidada. atiné a revisar el Registro de Hospedaje. la pieza estaba llena, pero solo siete de las personas habían anotado sus datos. de repente, me pareció que dormir dos horas ya no era cosa tan importante.

viernes, 15 de septiembre de 2017

iari

El fuego era tanto que nos quemó y lloramos. Nunca más volvimos a hablar. El otro día la vi pero por suerte ya éramos otras.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

mi mirada y te movés

llego con el pulover en los hombros. atrás mío, la tardecita se tira por el tobogán. entro con la maniobra de saludar al vecino que está llegando de comprar verduras en el chino, y me abre. subo. silbo para que sepas, y me abrís rápido. me mirás lento. me abrigan tus ojos salamandra, tus brazos de lana, labios de café. ya quisiera conocerte entera.

tu campera de cuero nueva, negra. veinte voltios de amarillo barroso semi-iluminan tu casa. hacen que las uñas de tus dedos y la sombra de tus ojos se vean bordó. la estufa eléctrica desenchufada, esperando en el banco de suplentes. la pava al fuego. de fondo en perspectiva un ventanal desenfocado expone cómo el cielo va desde el violeta hasta lo negro sin jamás ponerse gris.

mi mirada en vos. te movés, vas a la cocina a buscar agua. me rozás y, cuando pasás a mi lado, te tomo del antebrazo. mi mano emana calidez. te memorizás mis huellas digitales. con el tacto de un ciego recorro hombros, lento, después pecho, bajo, pezones. caigo como cascada sobre el hueco inferior de tu cuello. jadeo porque jadeás. se mueve la marea. nos juega. nos levanta y nos queremos caer a la cama. a quince centímetros de los míos, tus ojos dos neptunos. mi pecho un sol.

piso tu campera mientras te muestro el camino. en una maniobra me saco las dos zapatillas. me dejo las medias porque me gusta. seguime. llegás. tu mano está abajo y ahora estamos a mano. te tomo en serio e igual me encanta que te cueste sacarme el cinturón. hoy no tengo apuro. ajusto mi cuerpo al colchón.

ya me la estás chupando y yo alucino. te divertís conmigo, te reís de mí. mientras aprieto el puño izquierdo, te acaricio el pelo con mi mano derecha mansita. te disfruto disfrutando y te imagino sin nada. cada tanto me mirás volar. te encanta. te interrumpo para seguir y en un impulso hundo mi lengua en la rompiente de tu lengua.

soy un empírico, por eso siempre te siento encima de mis piernas y después te intento sacar el pantalón. no puedo esperar y cambio el rumbo. trepan mis brazos que se quieren tatuar en tus curvas. tallan tu corteza. abarcan tus tetas como conteniendo dos torrentes. perdoname si te rompo la remera.

tanto tiempo maldiciendo los corpiños. son cosas del pasado, como el pudor. con falsa brusquedad te aro hacia un costado de la cama. no me preguntes como te saco toda tu parte de abajo sin usar las manos. me levanto sin desconcertarte y me arrodillo en el piso. te deslizo hasta mi puesto y abro tus piernas. me espero temperatura vino y me esperás calidez whisky en la garganta. si no sé dónde está, lo busco. si no hay punto g, me invento los míos. genero una danza de sensaciones amazónicas.

ya no escucho ni veo. saboreo y es todo casero. quiero juguito, te lo juro. desaforado, hago de mis manos tus nalgas, me lleno de tus caderas. no te pierdo de vista aunque hace rato que no me mirás. estás gritando con los ojos. sé que empiezo en las falanges de los dedos de mis pies, y termino donde cae tu flequillo. me suplicás un basta falso, un sigamos.

gateo por la cama. avanzo despacio pero urgente. mi complicidad te mira y te arranca ese beso desprolijo que envuelve la circunferencia de mi boca. me acuesto boca arriba, te subís. por fin me sacás la remera. pareciera que llueve adentro. tengo saliva en toda la cara. recorrés mi cuerpo y las costas de tu concha dejan su rastro por toda mi pelvis, por mi panza, por mis piernas, subís hasta mi pecho. estoy empapado.

mi pija da descargas eléctricas. nos acomodamos y tomamos envión. dos miradas son una. estoy adentro. ese momento en que tu cara quiebra toda estructura. sos puro goce aunque sea por milésimas. dale. dame. estemos. decime. agarrame bien fuerte del bicep. frename y lameme la oreja. sentí cómo me retuerzo del placer.

el dolor es perspectiva y tu dedo en mi culo me hace temblar. mi sudor se confunde entre tu flujo. ahora estás sentada en mi cuerpo sentado. te muerdo los pezones despacito, como muerde un perro a su amo. tus brazos envuelven mi nuca, los míos tu espalda. cada rincón de mi cuerpo toma autonomía. cada centímetro de mi pija te siente entrar y salir. se quiere ir con vos. `

te corrés a un costado. me tentás con pecho erguido y mirándome de reojo. ahora me das la espalda, y me entregás todo tu cuerpo. yo, en horizontal, soy una extensión de la cama. vos levantás las manos y las posás en tu cabeza. desde acá sos una bailarina. siento el beat de tu cuerpo meciéndose. yo bailando profundo. mis manos abiertas aprietan firme tus pechos.

llevás tu mano al clítoris y competimos por quién acaba más. la sábana es un enchastre hermoso. nos regocijamos en nuestras aguas y nos desacomodamos. no es un descanso, es un alivio liviano. tirados, media mirada hundida en la almohada, media en la cara del otro. ahora los besos tienen la tibieza de un pañuelito. antes intuíamos, ahora contemplamos.

compartimos soledades. exhibimos cuerpos en proceso. todavía gemimos, todavía murmuramos. el tercer estadío es la calma, como en un baño de inmersión. mi respirar es profundo y pesa menos. el reloj que se fue ahora vuelve. ya es de día. otra vez toca ponerse la ropa y subirse al personaje.

tal vez más tarde.

sábado, 9 de septiembre de 2017

quisiera ser de seda,

de vino estoy,

de desamor violeta.



dejá el papel

mis garras que rasgan tus peros

el ansia anzuelo

un solo dedo en la miel


la ropa interior

los círculos cercanos

salvando las distancias
no es el porro, es el whatsapp, estúpido

lari 3x3

stock de cosas que tengo de lari:
-crocs celeste oscuro como el oceáno cuando hay tormenta
-pañuelo color todos los colores
-guitarra que arregló milton y la estoy usando para aprender

stock de sensaciones que me provoca lari:
-si me junto mucho con lari después no me puedo dormir
-puedo lidiar con un fuego de hasta dos veces mi tamaño
-puedo cocinar para catorce en una olla para dos

stock de lo que lari me enseñó bien:
-encender y manejar un fuego
-respirar prana si me pierdo en un bosque
-hacer yoga mientras amanece para cebarle un mate al sol

lunes, 4 de septiembre de 2017

grafiti

tomaron terrenos baldíos sin tener que tener tenientes. pagaron con papeles y pusieron palas para presumir panteones en vertical. levantaron pantallas para lavar plata.

yo me infiltro entre esas torres como un torrente bajo tierra. fuego en mi mente. la tensión se siente. en mi mano derecha una herramienta para cagarme en la calma.

me pierdo en mi misión y me fusiono con mi truco: soy un sonido similar a un hacha si pudieras amplificar ese alarido atroz.

de cromo, soy. un cromosoma para cronos. pero un parate que no pueden evitar tus ojos. soy un escrache en la pared.

sonido subversivo sale sincero sobre una silueta. tsssssst. tsssssst. zumbido seguido por ser perseguida por seres que siguen siguiendo como súbditos a los que estuvieron siempre en la cima. en esta rima me cago en la policía.

corro perdiendo prendas pero aferrada a mi mochila. zigzagueo entre la feria de cacharros. experta en evitar cacheos, callo mis pasos y escucho mi corazón. tucúm tucúm; tucúm tucúm. a salvo de la paliza, disimulo en mi cara el dibujo de una sonrisa.

matar una planta

desenrosco el frasco y todavía huelen. ya no a tierra, ni a tardecita rosarina de sol que baja como por las escaleras. pasó medio año. sigo transpirando pero estoy más abrigado. huelen verde, huelen espacio y especias. huelo y vuelo al pasado. yo converso con las plantas, pero no hablo al respecto pa' que no me tomen por loco.

si yo le contara mis problemas a un palo borracho doctorado en psicoanálisis, me guardaría eso para mí. y si invitara a almorzar a una familia de cactus, no les pondría plato ni cubiertos.

hace algunos años, tomé el consejo de un viejo sabio, flaco desgarbado y con una barba blanca similar a la baba del diablo. él era el dueño del vivero del pueblo, en una localidad que no recuerdo el nombre, en la frontera entre santa fe y santa rosa. me dijo dos cosas, y las recuerdo bien: "el malvón se poda desde abajo, y a las plantas se les habla con respeto".

yo no creo ni en el karma ni en el reciclaje de residuos. tengo un compost para poder tirar yuyos. pero a ellos también les explico. es que matar una planta no es asesinato.

cultivo cannabis desde hace seis años. tengo presente la noche en que pedro me regaló el primer plantín, sé que fue en agosto o septiembre, porque mi casa estaba perfumada por el jazmín del país.

mi primer planta de porro estaba radiante. sus hojas eran gordas, se estiraban por las siete puntas como queriendo agarrar el aire. resultó ser macho, y la decepción se hizo lágrimas en este pequeño hombre.

recuerdo que no quise matarla, entonces la entré a mi pieza para que duerma conmigo, como si mi habitación fuera una cuarentena y la falta de sol la pudiera dejar en pausa. tres días después, tenía el semblante de una persona deprimida. la maté por piedad, después de causarle un sufrimiento innecesario, fruto de mi propia incapacidad para manejar la situación.

no es que la crea jesucristo, pero esa planta murió para que yo aprendiera. y sigue viva en el resto de las plantas de su especie, y de mi terraza, y del mundo. por eso, cuando tengo la enorme fortuna de cosechar una planta hembra, justo antes de las lluvias de abril, la siento en el sofá de mi habitación, pongo música y le charlo.

yo les hablo de transmigración, y les digo que no teman. que van de la tierra al aire. dejarán de absorber nutrientes y de usar al sol como frazada. desde ahora, van a ser motivos, excusas, encuentros, creación. antes que nada, van a pasar algunas semanas encerradas en un cuarto oscuro. no creo que se espanten, plantas milenarias saben manejar noches absolutas.

después de colgarlas bocabajo hasta que se secan, las enfrasco. y ahí las dejo, quince o veinte días, tomando impulso. después llega ese momento, un momento como este, donde están listas para empezar el nuevo ciclo. con mi mano derecha, sostengo firme el frasco. mi mano izquierda hace una mueca en sentido antihorario. desenrosco el frasco y todavía huelen.

jueves, 31 de agosto de 2017

la vida es una y otra vez la chance de reconciliarse. toda grieta es en su vacío y distancia una oportunidad para reconciliar.

la última imagen

todo mi rostro entabacado,
ella guardada en su capucha.
yo trastornado,
ella temblando.
la mecha no era mucha.

nuestro aliento, el de un mismo pucho apagado.
el desayuno ya no llena:
la mesa quiere irse corriendo pero le pesan dos cafés.
y expone la cobardía de no limpiar las migas viejas.

yo en mi asiento asiento cabizbajo bajo el cáliz de su grulla.

de tigre a grillo: mi orgullo.
si es mío es suyo,
y su yo
huyó
cuando oyó
que se cayó

yo, que no me callo ni cuando tengo un gallo
porque no puedo.
saco callos en los dedos.
sabes por qué
por sincero
por cenicero
por tintero.

soy tan simple como cero uno uno cero.

básico, un mono binario. un paria,
no me reprimo.

han sido:
tres años, tres meses y tres días
cuenta regresiva para el último suspiro.

miro
sus pupilas, vueltas violeta.
la careta
o la falta de fe,
tormentas.
maltrato, mal trazo, maleza,
lo revivo.

la veo cruzar sus piernas,
arquear su ceja izquierda,
lerda ordena terminar ese café
que me refleja:
cortado, edulcorado, adulterado.

sus ojos, luciérnagas.
de mi tacto en sus tetas
a tenerlas.

concentrado en los contornos del control
porque ciego por mi ego he gobernado
sin trono nuestro nosotros.

tonto. odiame. imbécil. matame.
hijo de mil putas. olvidame.

se levanta y le arranca un color al cielo.
la cocina es un deshielo,
es la última imagen.

su versión, la más magra.
en mangas cortas como las rachas
se marcha.
afuera truena,
adentro quedan manchas.
la marea.
olvidé mis mantras
más atrás.
mis altares
más atrás.
mis amuletos.
más atrás.
mis brújulas
más atrás.
más atrás.
más atrás.

miércoles, 23 de agosto de 2017

no creo que sea catártico

mi vieja le está gritando al teléfono. no creo que sea catártico. tampoco creo que sepa que está lidiando con un autómata. la trama es jodida pero los personajes son simples. yo elijo el papel de narrador y puedo adivinar la respuesta del otro lado del tubo: "estamos trabajando para usted" o "para activar su línea debe acercarse al local" o "a partir de esta semana la medicación de su esposo no entra en los planes de nuestra empresa".

me entristece saber que, detrás de ese tono de voz a mitad de camino entre la rosa y la espina, alguna vez hubo un pequeño ser que no sospechaba que la criaban para transmisor de inconvenientes.

soy narrador omnisciente, navego por el tiempo y el espacio con total libertad. viajo hacia la infancia de la mujer que trabaja en atencion al cliente. ahora es una niña. la veo pasar corriendo descalza, con dos trenzas y la cara manchada con barro. de esa imagen, el presente solo refleja las arrugas que se forman en sus sienes al sonreir.

esta crónica encuentra un bache en la infancia de, bueno, voy a llamarla Lucía. de ese recuerdo evocado de cuando ella tenía cuatro años, salto sin escalas a su adolescencia: tal vez Lucía fue a la misma escuela que yo, a juzgar por el uniforme blanco y la pollera cuadrillé siempre por debajo de las rodillas.

en la secundaria, nos simplificaban procesos políticos complejos con líneas históricas rectas y consecuentes. me pregunto qué cambiaría si Lucía hubiese presentado, como tesis para recibirse de Licenciada en Administración de Empresas, una línea histórica de sí misma.

en algún momento entre sus diecisiete y sus veintitrés, perdería veintiún gramos a cambio de un ocho y de no dejar caer esas lágrimas ante la mirada babosa de un señor transpirado de camisa celeste, anteojos gruesos y libreta estudiantil en mano.

durante un mes o dos, a los veinticuatro y ya recibida, conocerá a alguien que le mueve el mundo pero no le conviene. no entra en sus planes, por decirlo así. ella nunca olvidará aquel amor de verano, aunque hace rato que elige pensar que no hay tiempo para recordarlo.

hoy, a sus veintinueve, le insinúa evasivamente a una señora que doblega su edad que mejor vaya hipotecando la casa, si total ya no tiene demasiado futuro por delante. el futuro, piensa, pienso, le pertenece a ella, a Lucía, a los miles de Lucías que obtienen la garantía de una vida en cómodas cuotas.

¿sentirá culpa, Lucía? ¿habrá tenido que consolar a algún cliente desafortunado? ¿cocinará? ¿visitará a su madre en las fiestas? ¿será generosa con su sueldo, que tampoco es tan suculento? ¿le pagará una maldita obra social cara, y no llores más, ma, que papá va a estar bien?

las interrogantes son el mundo que me frustra. me llevaron al papel como a mi vieja al cigarrillo. qué importa si es la hora de almorzar. las apaciguo escudado en mi pose narrativa. me alivia saber que seré viejo muy pronto. que, algún día, haciendo las compras, hirviendo agua para los fideos, o apagando el fuego para responder un llamado, me enteraré de que ya no queda demasiado futuro por el cual preocuparme.
que confíe en mí persona

lunes, 21 de agosto de 2017

es una gama de colores

mi amiga maga es una gama de colores. la conocí una noche clara, lucero, humedad. está en el rojo de mi sangre hermana, que es igual a la suya, a la tuya. si el azul cielo se luce, sale más suave cuando contrasta en su pelo marrón tierra. ella camaleón, maneja todos los verdes que mis ojos celestes hayan visto. y sabe perderse ente el gris gaseoso del humo. la rosa de las yemas de sus dedos no tiene espinas. su sombra se le perdió en un mar de madrugada, y ahora solo ve negro cuando cierra los ojos. por eso lleva en el cuello una piedra violeta, y se protege del inframundo saludando al sol cuando aún está naranja. la conocí, decía, una noche de luna y árboles. la reconozco, mente en blanco, reflejando el fogón de mi pecho.

domingo, 13 de agosto de 2017

pecho y pecho

si me ven se me me ve ausente estoy durmiendo en una alfombra voladora que monté hace semanas por ahora no llegué porque no sé dónde era que iba. estoy:
pecho y pecho, estoy sabores, labios, es el olor trascendental en el fondo de mis ojos ahí adentro de neuronas transmisoras de serpientes que sisean que retornan al origen y me dicen si no fingen que no finja, que solo escuche, que cruja, que me funda en luna única ante la noche y el día y concebí que entre mis cuerpos se nacen sanaciones se nutre el polvo y me deslizo por lagrimales por higueras por miel líquida ya es primavera y salgo:
volando bajito en una nave nodriza que despega al saltar del ombligo hacia abajo y hace escala en cada cráter terreno de ternuras sur acuático, plácido y es:
un pequeño empujar que se mueve con fuerza hacia delante, extremo pero frenando, para así levar las velas, por fin sacarle el velo, y caer en los adentros:
piel, frazada fina pies respiran aire hondo y sol se filtra, soy pequeño, atraigo tanto y:
tiemblo tiemblo tiemblo exhalo y abro:
mis ojos cerrados.

viernes, 11 de agosto de 2017

oda a la amistad

cuántxs tenés que
puedan
sepan
quieran
escucharte abatidx?

contalos
y contales

que son fundamentales
ante los fundamentos
que desenfunda
la vida,
esa espadachina cotidiana,
esa bruma que abruma.

quién te descontractura?
qué valen diez minutos
hora pico?

quién deja pasar el bondi
quién camina
quién comparte
quién golpea
las rodillas contra el suelo?
cómo suena
la amistad?

es quien te cree
quien te crea.

es tragedia
si no es
reciprocidad.

lunes, 7 de agosto de 2017

estalla

I
es lunes, la luna estalla
y está ya-mándome.

cambiando el fondo,
no te alejes tanto.
mondo di cromo:
y como spinetta
 yo quiero
ver un tren.

no sé volver
 y no me canso.
consejos que
    curan quebrantos.
paremos, se
        están acercando.
mi coraza es dura,
            mi corazón blando.

II
humanos al espejo: cánticos.

monos que crean y tumban
al mismo momento contentos
idénticos ideales.
cargando en la cruz
los males.
ansiosos por cruzar
los mares.
insolados siderales.

mareados.
mirando fijo
el fin de los edificios.

inventándome un oficio
fallo fingiendo hallarme.
allá llama la calle que sella
mi carne.

III
corro ronco,
como que se rompe mi tronco,
un trompo
desafiando la deriva.
no lo derriba
ni la mala vida ni la gravedad.

a esta edad no es grave
perder las llaves.
ya sé
que yacer
al lado de otro ser
puede sanarme.

corro callado estoy yendo a buscarte.

domingo, 6 de agosto de 2017

Publicar náuseas

Lo leído lo olvidé,
lo sentido lo incorporé,
y a mi biblioteca la regalé.

Hablale al viento de aferrar
y te contestará erosión.

Hablame a mí
de aferrar
y te contestaré
decepción.

No me conozco y
no me reconozco y
no me acuerdo.

No quiero ser escritor.

lunes, 31 de julio de 2017

Amargo obrero

A Amargo lo conocí cuando yo trabajaba en un hostel en la ciudad donde nací, en la época en la que sostenía una vida lumpen y una existencia magra donde comía una y otra vez las mismas medialunas del día anterior, solamente porque no tenía que pagarlas y porque sentía que fastidiaba al hijueputas del dueño.

Amargo se vestía religiosamente con la misma campera color verde desteñido y tenía un delicioso olor a transpiración reabsorbida que aromatizaba el ambiente. Nunca logré apestar así, ni siquiera cuando hice una huelga de agua por los pobres de África.

Se iba a eso de las cinco de la mañana -pasaba por delante mío mientras yo roncaba-, y volvía de trabajar entrada la noche. Ya sabía dónde quedaban las toallas, así que no se me acercaba salvo que hubiera un incendio forestal en la cocina o una función de circo encima de su habitación. Nunca sonrió.

Amargo escuchaba Alice in Chains y tenía una barba con volumen. Era flaco, flaquísimo, y era el único residente fijo del lugar: dormía en un extensísimo sarcófago ubicado atrás de la cocina que, de tanto fumar -porque echaba más humo que una chimenea un invierno húmedo-, tiñó el techo de un raído color amarillento.

Lo sé porque tuve que entrar más de una vez. Yo no tenía que limpiar la mierda y eso, pero igual no me metía en ese lugar sin ponerme un traje de astronauta.

Amargo andaba siempre de un humor seductor. No recuerdo su voz, pero hablaba hasta con los objetos inanimados. De verdad, era un conversador nato. Una mañana, mientras estaba yo preparando el desayuno, lo escuché insultando a una pava porque tardaba demasiado tiempo en hervir.

Doy fe de que es un tipo inteligente. Brillante, de hecho. Porque no cambió ni un poco, aún habiéndose robado esos infames seis millones de pesos. El condenado descuidó un solo detalle: justo antes del problemón, a su campera color verduzco lámina de hongo sobre feta de queso le cosió, al nivel del pecho izquierdo, una estampa inusual, una que hacía alusión a submundos  de humo y transas, horarios poco transitados y conversaciones que no se repetirían.

El muy bastardo se había unido a esa pandilla callejera que no pienso nombrar. Habrá entrado por la pinta nada más, porque parece un motoquero el condenado pero les juro que en su vida ese tipo sintió el deslizar por la curva con todo el viento en las orejas, las ruedas avanzar rozando el piso, el impulso de volar. O tal vez sí, siempre, y nos tuvo a todos engañados porque se le dio la gana.

A cualquiera se le pasaría por alto esa nimiedad de la campera bordada.  Pero a una mente brillante como yo, que trabajaba en una tienda cobrando como sueldo el precio de una cerveza por hora, era imposible que me engañara. En serio, se jugó las cartas perfectas: tenía la protección de esos nenes, y además ni el detective más tonto sospecharía del mequetrefe.

Vi durante esos meses cantidad de policías, sacos y corbatas, munis, tipos intimidando relojes con la mirada, matones y cazarecompensas deambulando por la pocilga gigante venidabajo en la que mi aburrimiento decidió que yo pase las horas más pausadas de esta vida babosa. Estaban rastreando un dineral, pero disimulándolo a todas luces. No sé si era la tensión o la humedad, pero en ese hostal quien respiraba se congestionaba.

Ni uno reparó en Amargo, y eso que no le oyeron nunca discutiendo con la garrafa de gas. El único enhorabuena de todo este embrollo pasó una tarde de invierno gris: parecían las siete así que deben haber sido las tres.  Los sacos se inquietan cuando no pueden cuadrar lo que está en su camino. Les suben los nervios. Por eso se llevaron el Registro de Hospedaje y lo dieron vuelta de pé a pá. Hasta donde sé, viajaron a las 23 provincias del país y también a Islas Malvinas, si hasta un falkland fanfarrón se había hospedado ahí en esa época.

Bueno, resulta que un dueño de no se qué asunto de plata y pasta confundió el orden de su barbitúrico y su cocaína y se le abalanzó al soplabotellas de mi jefe en pleno hall de entrada. Le desconfió por un segundo y pensó que tenía al ladrón entre manos. El fulano medía lo mismo que una cuchara y tenía la fuerza de una cucharita. Igual lo desgranó como a un choclo y le partió la clavícula. Imagínenle la cara cuando decía "Este es el dolor más fuerte que tuve en mi vida" el inepto. Se llamaba Gabi; yo le decía Javi una vez cada millar de veces solo para molestarle.

Pero hasta los matones más duros podían saber que mi jefe no era capaz de estafar a gran escala. Por eso se salvó de la guillotina o el tramontina o como sea que destripen en estos años. Yo también tenía mis sospechas, y primero pensé que el responsable era ese gordo que ingresaba aleatoreamente o a las 3 de la tarde con la cara implosionada de sueño o a las 3 de la  mañana listo para encarar el primer termo de mate del día, y que a veces se iba sin avisar y sin pagar para después volver con billetes sencillos. Bueno, al final ese era un perdedor más.

¿Ganadores? Hubo uno solo. Gracias a la fama vox populi de aguantadero de millones, y combinado con el morboso dato de que antes de ser residencia era un putero, en poco tiempo el hostel facturaba como un estúpido museo de los Beatles.

El tiempo entró en los relojes sin pedir permiso, y a mí me ninguneó sin saludarme la última vez que lo vi, en alguna peatonal transpirada de personas con la presión sobre el apuro. En cuanto a Amargo, lo crucé hace dos o tres meses. Le serví su orden de memoria: pidió un café negro como mi alma, sentado a la vera del Perito Moreno, mientras me refunfuñaba que no podía entender para qué destinaron tanto hielo nada más para un bar, nada más para servirle caprichos caros a gente espantosa.

domingo, 30 de julio de 2017

anotaciones de luz mala

publicado por: luz mala

en la isla prendiamos fuego como ofrenda, sensación de tener pies de humano sobre la tierra. para marcar presencia. acá estamos. no vengan. fuego protégeme. avisa a los demás que esta noche estás de mi lado. te doy mi esfuerzo, mi sudor y mis músculos. mi fascinación, mis córneas con alfileres, mi espíritu color vos.

domingo, 16 de julio de 2017

Qué es vivir en nuestrxs días

Un tipo, un canadiense, abre una página de transacciones ilegales en la Deep Web, vive en Tailandia, tiene cuatro Lamborghinis, una mansión y doce millones de dólares guardados. De pronto un día le cierran la página, la policía lo encarcela y el hombre, ni bien tiene dos minutos de intimidad, se ahorca. Principio, nudo y desenlace.

sábado, 15 de julio de 2017

Qué es un contrato

cada día firmo contratos de demencia colectiva, cobre y siga
 alimentando a la cobra y al cobre y al tráfico de almas. esta mula almática se mete en el orto sus ilusiones y empieza la jornada laboral. nos sacamos la paciencia entre nosotros pero las vaquitas siempre son ajenas. generaciones enteras generan mentiras gigantes, prosperan los que se creen importantes porque creen que prosperan. en cuanto a eso, ya no espero nada de algo que empiece en pro.

viernes, 14 de julio de 2017

hoy porque vengo

hoy, que no me tiembla el pulso
hoy, porque vengo a sostener un discurso
aunque me sienta tan fumado
aunque el tren haya silbado
y yo nada preparado
mal parado
en las vias y no lo escucho.

si pienso
en cómo inventar un universo
en verso-lamente lo que llevamos dentro,
la entropía
tendencia al caos, a la resaca
y a la más barata filoso fía

a enroscarme pensando en las cosas como
si fueran mías

y reflexiono sobre la realidad
que hay personas que ven enfermedad
hasta en la bondad

esa no es mi postura
solo sé que no me cabe
ninguna dictadura
que la vida es dura pero pura

y para
oponente
me alcanza y sobra con el que está en frente
ya tengo mi sombra
a la mierda toda esta gente
qué mierda sé yo que piensa
qué siente
el que al lado mío se sienta
en el ciento veintisiete

pienso, sigo craneando,
que escribir es desangrarse y
la tinta se va gastando

si te queman los problemas y el abrazo no te llena
podés enfrentar tus penas
o mirar fijo tus venas
ver qué corre adentro tuyo
que se rompa ese chamullo
y que aúlle todo,

no huyo.

las calles, sabés, no tienen tatuajes,
tal vez
lo que ves
son cicatrices de millones de peatones
que dan su vida por la vida.

yo, sentado en mi auotestima,
y mi equilibro es frágil,
voy ágil y liviano
no tengo armas ni metas.
solo herramientas
mientras
la armadura se erosiona
y gritando a trasluz
mi sombra.

domingo, 9 de julio de 2017

Ex éxtasis

tengo la culpa de la pasta
el proceso del deterioro
y el interior incoloro.
así lloro
a mil
mirándome los poros.

prórroga.
para esta peste pastosa.
en mi garganta
en mi pecho
en mi prosa.

en mi losa grietas,
lo sacaría todo.
en mis cimientos
toco lo roto
y pesa.

toros en mi tórax.
tosco.
con tanto trauma
que se me nota en la jeta.

la anfeta
te afecta.

te afina
te arruina
y te deja
jadeando.

amando a más no poder
y no puedo más.

sábado, 8 de julio de 2017

Ci

cítricos mimos deshacen barreras
balanceándose entre entreveros cíclicos.
tanto confundir consumir la desazón quimera.
se marean en la era
de los químicos.

nosotros los monos
morimos y matamos por romper el monociclo anímico.
desbordados por los cínicos.
sin hitos. desollando mitos.
hablando despacito
para que no escuchen
nuestros celulares.

desbarrancados.
cavando atajos.
como si atrás de la tierra
como si adentro de las lombrices
como si adentro nuestro
como si el corazón fuera
como creyendo.

jueves, 6 de julio de 2017

Definir una mirada

Mi ansiedad quiere dispararse porque es un arma,
mirame regándola en la hoja.
Es que estoy tan contento que me da verguenza.
Debería hacer revisionismo histórico de mí mismo,
buscar para aceptar algún error.
Pasa que me va tan bien que podría apurarme.
Podría enojarme y perder.
Pero perder,
perder para mí se pierde uno en tu mirada recíproca, en tu verde retórico.

domingo, 25 de junio de 2017

solo se sale por arriba

el miedo no se supera.
más bien uno
se desespera,
se desesperanza,
se encomienda al amuleto
y se entrega.

promesa

enmancipame de mi amor
y quedate con él

viernes, 23 de junio de 2017

JAULAC en comprimidos

JAULAC

Jaula 420 mg, comprimidos. Venta libre - Industria argentina

Ingerir 1 comprimido cada 6 a 8 horas mientras los síntomas persistan.

COMPOSICION:
Cada comprimido contiene:
Jaula 420mg, recubiertos en jalea de cartón comestible predomesticada.

ACCIÓN TERAPÉUTICA:
Analgésico ritual, antiagregante mental, sedante (Anal, Anti, Seda).

CONTRAINDICACIONES:
(Si se excede) Alergia al Jaulac u otros antinflamatorios espirituales.

Consulte a su médico antes de ingerir este medicamento.

[Si ud. padece alguna disociación de personalidad, falta a la verdad o se maneja de forma traicionera o como se conoce en la jerga "mala leche", deberá ingerir la dosis indicada por no más de 5 días para el dolor o 3 días para la fiebre]

REACCIONES ADVERSAS:

Este medicamento puede producir kuestionamientos morales, pérdida abrupta de prejuicios, dolor de ego, reacciones de hipersensibilidad (erupción, picazón, urticaria), dolor estomacal, trastornos en el tránsito intestinal, mareos y cefalea.

INTERACCIONES CON OTROS MEDICAMENTOS:
Peligro: no mezclar con música del demonio.

CONSERVACIÓN:
Conservar en un lugar seco y fresco.

FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS. NO UTILIZAR DESPUÉS DE LA FECHA DE VENCIMIENTO. ANTE CUALQUIER DUDA CONSULTE A SU CHAMÁN DE MARCADO RÁPIDO.

lunes, 19 de junio de 2017

"abrazalo todo,
hará que te eleves.
lo que nos colma
nos hace más leves"

sharif

poesida

ayer un tipo se murió de frío. lo encontraron esta madrugada, tapado con una sábana. suipacha al 500, acá nomás, qué importa en qué calle estoy mientras leo esto

domingo, 18 de junio de 2017

que vengas

quiero que vengas un día cálido para recibirte en mangas cortas, poder darte un abrazo.
quiero ir a la terminal a buscarte en bici porque lo incierto es gracioso.
voy a llevar un vino que va a llegar abierto, yo también.
de tanto acariciarle las texturas a la espera, estoy tratando el tiempo como riquelme a la pelota.
dejé rosario minado de chistes internos. desempolvé mi risa cómplice.
pensé en poner el agua una y otra vez. pegotearle miel a la mesita de luz. prenderte la estufa.
planté árboles. practiqué discursos revolucionarios. me leí en voz alta.
cociné para cincuenta por si sos inabarcable.
rompí todos los vasos de plástico de la casa. soñé que me despertaba. aguanté la respiración. banqué la inspiración.
googlié la lista de contraindicaciones. escribí esta lista de ilusiones.
me agarré nostalgia de lo que aún no viví.
te cosí una musculosa abierta hasta la cintura. planifiqué la comisura de tus labios. divisé tu guarida entre las curvas de mi pecho.
mandé a bajar una porción de la luna. vos serías mi certificado.

sábado, 17 de junio de 2017

Sin manual

Basta de espacios. De espacio vacío entre palabra y palabra. De estar cuando no estás. Te invito a bucear. Ponete las antiparras y las patas de rana, sacá esa cara de antipática. Nademos entre vino y vamos. Que se confunda tu sudor con el mío con el río. Crucemos entre remos; ya es enero. Yo lo que veo no lo creo. Me desespero hasta que pruebo de nuevo lo nuevo. Y, ahí mismo, me entrego.

Juego. Sin manual. Concentradísimo apenas en que no me voy a ahogar. La aguja de la brújula me pincha al andar. El sol me brota por todos los poros. Rompo el silencio y armo un porro. Todas las porquerías que diría mi voz antes pasada - ya la eché y me quedé en patas. Desde la isla veo pasar una fragata. Atada con un ancla se va a quedar a dormir acá. Yo, ya suelto, voy a flotar. Vos?

encerrados voluntarios

quisiera ser de seda,
de vino estoy,
de desamor violeta.

muchacha semifusa,
será mejor que te cuides
si decides
que te digan qué hacer
los que despiden.

a mí no me inhiben.

andamos encerrados voluntarios entre cementos,
igual encomendados a la pacha:

fumando puchos.
haciendo barullos.
resistimos como somos como yuyos.
verdes.
que ven mil veces el mismo ventanal.

vamos soportando el vendaval.

barracas,
bardo a las barricadas,
bandadas de inventos.

tiempos violentos
vs vuelos sinceros.

sacale el velo
y velo.

viernes, 9 de junio de 2017

El campo de batalla era su ser

Los vio por primera vez de adolescente algún verano, en uno de sus viajes a la parte antigua del conglomerado de islas. El Doctor, por entonces un joven movido por la curiosidad, llamaba a esa época "la tregua", porque la guerra entre él y su padre cesaba momentáneamente.

El campo de batalla era su ser. Su cuerpo, devastado por el armamento pesado de un rival más grande. Su ánimo, menguado por la propaganda. Su mente expuesta a la guerra fría.

Descubrió entre largas caminatas que su futuro se desenvolvería lejos de los humanos. De avistar pájaros y atacar panales a estudiar para ser biólogo. De su hogar atormentado a la fría academia. De ser colonia a independizarse.

Una sola vez quedó boquiabierto por asombro y no por una golpiza. Caminando por el bosque Malietoa, notó una extraña madriguera entre árboles y se sentó a esperar. Movido por una oscura certeza, detuvo todo movimiento y dejó que la naturaleza respondiera la pregunta que nunca enunció.

Cinco Pelkendrús del tamaño de un niño aparecieron cuando el sol marcó las doce. No pudo imitar su piel plateada ni siquiera en recuerdos. Tomó el encuentro como una señal y siguió volviendo, y asi lo hizo por años.

Con aires de proteccionismo, no le dijo a nadie de las mítólogicas aves terrestres. Se obnuviló con su luminiscencia, similar a las noctilucas del mar Pacífico, que hacen brillar el océano cuando la luna oscurece. Se convirtió en el primer humano, tal vez en siglos, en atestiguar ese canto gutural y armónico que los brujos dicen anticipa la tormenta anual.

Dijo que los amaba y comenzó a perseguirlos. De la excusa una cruzada violenta para encerrarlos. Luego creó el Instituto de Investigaciones Oníricas y domesticó al último clan de Pelkendrús.

Normalizados, los seres perdieron su color plomo cromado. Ahora se ven blanco autómata. No sufrió al comprender lo que había hecho. Dicen los viejos sabios que la historia se repite. Él los oye sin escuchar.

lunes, 5 de junio de 2017

Algunas batallas

mi poesía contra tu policía
mi pinta contra tu presión
mis pasos contra tus poses
mis papeles contra tus pesos
mis palabras contra tus plazos
mis plantas contra tus planes
mis planetas contra tus planos
mis pajas contra tu porno
mis pinceles contra tus pinzas
mis pinzas que cortan tus peros
mis puentes contra tu paz
mi paz contra tus pymes
mi paciencia contra tus
pantallazos
mi polen contra tu pasta
mi peste contra tu posta
mis piernas contra tus perímetros
mis perpendiculares
contra tus paralelas
mi pasión que rema en contra de tu posesión

viernes, 26 de mayo de 2017

Mutante errante

Mutante errante le erra de cuadra y cae a un callejón. Sin salida de su vida adictiva da pasos en zig zag mientras siente el tic tac de su sien temblando. De las épocas de corazón blando no le queda ni el bandoneón sonando inocentemente. Mente inocente que la ciudad criminal encriminó.
como kase o, soy más guapo callado

el canto del granjero anarco

se me cae la máscara, se descascara la pared. corro, ido, corroído como óxido porque no quiero ser el próximo que enganchen los que presionan para que te sientas preso.

preocupado por el proceso de degradación de mis sesos. sé cómo se hace la pasta base con la que cortan la bebida que tomás.

el cuartel general del enemigo ha sido invadido por un bandido. mi bando no abandona. envenené el glifosato con lsd. tu reputación te precede, monsanto. te topaste con un mono santo.

te confiaste y de refilón con el filo del suelo me rebelo provocando un sismo en tu egoísmo y lo destierro así de nuestra siembra para siempre.

Grito grietas

Me la paso buscando las grietas. Eso explica por qué tropecé. Esguince de voluntad para este jugador mal entrenado. Me la paso abriendo grietas a golpes.

jueves, 25 de mayo de 2017

confundir con fundir

fundiendo monedas para forjar llaves
que se fundan los bancos
que se banquen los fundamentos
forjando monedas para fundir bancos

lunes, 22 de mayo de 2017

Creo que no lo habia visto

I
creo que no lo habia visto
porque uno es incapaz de ver su propia espalda
ahora sé que
me están creciendo alas

por eso esta contractura.


II
camino por una calle que no vi nunca
en una ciudad que deambulo por primera vez
siento adentro una tristeza como robada
a alguien que camina por en frente

una persona que en segundos no tendrá más cara.


III
consuelos mentirosos en horarios laborales
calor de asfalto contrasta el frío en el alma
la ciudad se desangra

explotan las cloacas con mierda.


IV
no tengo escuela
para sobrevivir
en la jungla de cemento

en el colegio nunca presté atención.

V
ando incómodo por donde nací
pateando zapas medio rotas
esquivando zombies
por la calle del cementerio

VI
silenzio stampa
lluvia que escampa
cabe tanta calma
hasta que al alma
la espanta
un caño
de escape.


VII
me acerco a un palomar
que ha de estar abandonado.
me siento. contemplo la imagen
de una estructura envejecida.
un domo sucio. pan viejo.

y si está vacío dale poesía al pájaro.

jueves, 18 de mayo de 2017

haiku x

Paz y pasto;
espero septiembre
sea para parar.

haiku IX

no saber llevar
esa lluvia sabor sepia;
ya no hay llaves.

haiku VIII

Hojas; ojalá
otoño hojalata
me descascare.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Parental advisory. Explicit content

Amar en la ciudad del ego

conocí la jungla de cemento
salí corriendo
con raspones en la sangre
sin inventos
con el pecho violento
y el orgullo con hambre

torso rabioso y piernas de sable
salve quien se salve voy a encontrarme
caiga quien caiga en la cuerda floja
la lluvia me moja y la soja
que plantan los putos de puerto norte
yo me la atraganto con amaranto
que amar en esta ciudad del ego
es el quebranto que tantos palos pone entre mi canto
y mi escrito más sincero

llega enero y estoy cansado
tanta autoestima en el piso ya estoy rodeado
pero aguantá tarado que la historia no se termina
hasta que la rima le ponga un candado
a un camino desandado
por tantas provincias
argentina, perú, bolivia
ecuador
y todas las veces que dijimos que mañana es mejor

mañana..

mañana la maña me araña
de espalda yo duermo para no meterle cizaña
a un cuerpo bastante oxidado
producto del agua de lluvia y del viento malintencionado
que me desprotege en la calle que ayer caminaba a tu lado

pendeja sali de mi jeta y de mi cabeza ya estoy alunado

una frase cortita
seis o siete palabras
cien sentimientos
arrabal tanguero o cumbia malandra
mal grabada
como la voz de mi contestador mental
mi línea da siempre apagada
no pasa nada
acercate
no te asustes
si no ves luz te pido que me alumbres
si me escuchás que no me juzgues
si me juzgás que no me importe
y el importe total de toda esta jugada
es de veinte mil cien millones
tomá te los pago en mierda acumulada

cabrón
cagador
al mundo nadie lo pasa en avión
manchate con barro
tatuate una frase y sentite mejor
pero por favor
dejá de joder a ellos que nada tienen que ver
tremenda tragedia la media atención
sarpada la mala te pisa en camión
pisando sin zapas la calle panteón
cargando el abrazo de algún boxeador
volviendo en tus pasos manifestación
de misma gilada que recuperada
ya vuelve peor

Soy del sur

Soy del sur de Sudamérica donde si sumo somos muchos millones esos que sumamos de a miles y eso es porque algunos cientos de giles ganan millones.

esos que con decoro decoran con condecoraciones sus chalets son solo adulaciones que con encono consiguieron cagando gente.

arte consciente contra todo lo que miente, lengua que arde en cada punto aparte.

aparte me cansa que sean tan caraduras. canto contra carabinas y calaveras, contrakultura la cura con la locura a cuestas.

enojado por lo que cuesta todo, congestionado porque el pro apesta y lloro si yo no llego a llenar el cenicero de vicios y sueños cortos.

domingo, 30 de abril de 2017

Voy a recordar 2017 como el año en que vi a un duro romper el espejo en el que tomaba merca y entender inmediatamente que su karma lo estaba alcanzando. Lo único que atinó a decir fue: "ya no queda nada por hacer".

miércoles, 19 de abril de 2017

viernes, 14 de abril de 2017

con pedro me juntaría hasta a tomar dexalergin

lunes, 10 de abril de 2017

El renacido

He crecido mucho. Eso lo sé.
Descreído. Andando sin comprender.
He perdido todo. Y todo creé otra vez.
Me he liberado del mundo
y con él me liberé.

Primero empecé por dejar de sentirme humano
y sin un hermano pa'darme una mano terminé.

Más solo que el diablo;
si hasta él tiene a Dios
del otro lado
del péndulo.

Después abandoné mis creencias.
Incluso maldije a las ciencias.
Escarbé con mis propios
dientes
hasta la esencia.
De las religiones todas
sufrí las penitencias.

Uno por uno me enfrenté
al Gauchito Gil y a Neptuno;
al Buda, al oro, al dólar,
y hasta al club de fútbol de alguno.

Renuncié a
mi cuerpo
y critiqué
a mis piernas
por no defender,
a mi manos
por no aferrar,
a mi cabeza
por lenta.

Me fui del lenguaje
y él huyó de mí
balbuceando.

Dejé sin señal
y sin batería
a la voz interna que antes oía.

Al fin me apagué, agotado.
Descansé en la paz de después del tornado.
Al aire que tomé
le pregunté
si mi sangre corría.
en silencio me dijo, hijo
del tiempo
te irás algún día
pero tal día
no fue hoy.

domingo, 9 de abril de 2017

cuatro barras

presionás y presionás creyéndote imbatible
pero
si el otro no hace fuerza
te tirás solo.

martes, 28 de marzo de 2017

presenta

a vos no te roban porque vos no pateás la ciudad
a vos no te gritan porque vos no querés escuchar
a vos no te mienten porque vos no decís la verdad
a vos no te cansa porque te cansaste de luchar

es que ser duro es duro

y es crecer
cuando me ayudo,
no soy un monje, no soy un puro
no soy un sueño
yo sueño sin ritmo alguno

soy
hacia afuera comercio
un pedazo de carne vacuno
una astilla de arte yo acuño
y mi puño manchado de tinta
se mece mientras gruño

acuné una personalidad
dejé ser otra parte del alma
intimé con la música
en una habitación melancólica
apagué tornados
sin saber de energía eólica
corrí apurado soy
de veneno una fábrica
mi táctica para salir
de todas mis cárceles

mis costados se ensancharon
y de sangre se manchará
esta ciudad que levantamos
la que no tiene piedad
amistad
me queda
la mitad se drena
solo quién entrena
con su mundo a prueba
llega hasta las venas
del propio horizonte.
soy el que el borde
vio y no temió.
que venga,
mi peor miedo ya lo junó.

lunes, 27 de marzo de 2017

La nueva moneda

En el mundo es el posapocalipsis y desaparecieron todas las monedas menos una: la pepa de membrillo. todo cotiza en pepas y tienen distintos valores:
si tiene poco membrillo, solo la aceptan los desesperados, eso es por sentido común.
y las pepas van perdiendo valor cuando pasa el tiempo y se ponen menos apetecibles. la más bonita es la más deseada, y la más deseada es la más bonita.
hay pepas de paquete, y hay de todas las marcas: la alemana fabricada en bulgaria y producida en singapur; la marca que saca el supermercado, y también su propia segunda marca; la que simula artesanal; la que lo es; la que garpa porque es barata y trae una banda.
hay pepas de oro. son de membrillo, pero de oro. todos quieren tenerlas, pero pocos se animan.
y el verdadero deportista extremo es el que se come las pepas de oro.

y, alguien en algún lado, en cada momento, en este momento, está naciendo a una revolución: está gestando la pepa de batata. pepa de batata libre.

Round 1

la idea cae lento
la ves fluir se va
se fue
ya fue
se ve
que no era
esa

y si era y si era? qué onda si sí era?
que hacemo nos movemo
o lo pensamo antes de deci
dirlo
perseguirla
perseguirla idea

aunque te duela la cabeza
y te duele.

aunque haga frío
y hace.

aunque no te la banques
y no te la bancás.

cae.

y vuelve
a rodar
la ves
la idea

y dormís
para estar preparado

leés
para que te agarre sentado

corrés
porque somos humanos corrés
porque seamos humanos corrés
porque
y
sobre
todo
para

para

sobre todo para

corrés sobre todo para
que seamos humanos.

jueves, 23 de marzo de 2017

Un loco en la calesita

CERROJOS
I.
no hay new game. el juego es este. lo vas jugando y cuando la vida se acaba y una estaca es que te clavan quizás la pantalla se apaga. así que, inhalá..!

II.
tu mejor amigo se volvió capitalista. estarán monitoreando esta línea

III.
mirá, loco.
yo soy inofensivo. es por temor a que me quieran mandar al psiquiatra que yo no escupo mi locura.
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siempre puesta la armadura

IV.
miro a los ojos a nadie. me escondo. respiro hondo. con onírica gracia me fumo uno. camino por el parque como si fuera mío. hasta que me relajo. y camino tranquilo porque lo es.

V
de un tirón o nada, que no me ando con puntos medios.
sin misterios ni acomodo ni penándome, no jodo. sin embargo el equilibrio que no encuentro con yo mismo no es un tema de egoísmo ni es un acto de cinismo sino el mismo tema de insertarme sin sentirme raro al notar que en realidad lo soy.

me duele.

sentirme enfermo no me conviene.

por eso vuelvo a esos cipreses que vi solo en sueños.

VI.
.doc
mis escritos son mi legajo
no mi legado.
a ese aún no lo he encontrado
y lo he intentado.
es más
sigo tratando
y realmente quiero
romper en llanto
pero no me dejo.

LLAVES
I
vomito.

jueves, 16 de marzo de 2017

vos, que tanto entendés

tuca microdosis. rosario diciembre microcrisis. atasco automovilístico en el macrocentro.
la tosca automatización de mi psiquis. sé que
sin ella ya está todo más traslúcido. y las luces del semáforo dejan ver las cicatrices.
buscando un hilo de luz entre pantallas mal fotocopiadas,
un halo de imaginación entre la gente que no grita nada.

cómo parás la inercia, explicame vos
que tanto sabés de física.
como volvés atrás si la recontra cagaste,
vos,
que tanto entendés de ética

no es que haya una moraleja detrás del gran final
sí?
más bien pedazos de vos mismo que levantar
y pensar
que al final
por el mismo camino que vas
tropezás
una vez y otra vez
y es que en vez de usar tus pies
volás con tu mente
sin mirar al frente
sin estar consciente
de la mierda que pisás

y es la misma que dejás
un dia atrás
cuando vas
caminando a tu laburo.

carne

Soy la dualidad en su punto medio, la ansiedad en su punto denso, la creatividad en su punto whisky, la nostalgia en su punto sangre. el fuego al rojo vivo y la carne que se quema soy yo.

Tirando mis armaduras

Si me suelto me dejo volar.
Planeo planear por la incertidumbre como águila en las alturas.
La primera vez que lo hice tuve que tirar mis armaduras
estar liviano
no tener nada en las manos
esperar.

Dejar los yunques mentales y los enredos espirituales.
Respirar.

Y apuntar de nuevo a lo nuevo.
A sentirme sincero
a viajar, viajar sin ego
hasta nada más sentir.

Cuando llegué a mutar de este saco
como convirtiéndome en nube
descubrir la vida pude,
descubrir lo digo así:

no como Colón conquistando nuevas tierras,
no como encontrar una oferta
en el super de acá a la vuelta,
no como pedir las indicaciones
y tomar el atajo,
no;

descubrir es levantar una piedra,
una piedra cualquiera
y que abajo de ella
se
materialice el universo.

viernes, 3 de marzo de 2017

Pendeja

Pendeja: dejá mi arte y marchate con tu mierda a otra parte.
Intenté amarte pero no hubo caso. Siento el fracaso siguiendo mis pasos.
Fuiste egoísta. Me robaste sin saberlo la vista.
Te doy una pista: cualquier idea te resultaba simplista.

Es simple: en el amor sos tremenda artista.

Disculpame. Sé que sueno despechado. Si leés quizás lo entiendas: estoy empachado.
El estómago hasta el culo de proyectos malogrados. La cabeza hasta los huevos de pasados pesados.

Yo pisoteado.

Punteado en las costillas por tu corazón navaja. La furia baja con la descarga de tensión. Ahora sí, prestá atención: que te vaya bien, que pises mucha mierda y que te caigas de una vez del telón.

jueves, 23 de febrero de 2017

Pulso, camino, protesta

Pegarle al renglón como rapero que le pega al tempo; no andar atento sino concentrado.

Ya fui arado y tratado como ganado y es por eso que me paro frente al mundo pa' protestar por todo lo malo que me ha causado.

No espero resarcimiento.

No espero más nada de vos, mundo mentiroso y violento.

Ni aún si tuviera una revelación divina, ni siquiera si conociera a la más perfecta mina,
sé que no hay forma de arrebatarme esta manera de manejarme.

Jamás van a poder volverme frívolo. Sé que sigo los pasos de grandes maestros, que escucho el ritmo natura que le da pulso a todo esto.

Ni se acerquen.
Uñas y dientes para defender los pasos que en el propio camino he puesto.

domingo, 5 de febrero de 2017

Palabras que vuelan

Me quisiera desarmar,
desastre por remar.
Enchastre en el lugar.
Purgar
por lo perdido.
Dejar de temerle
a lo desconocido.
saberlo inminente
hacerlo consciente
saber que saber ser
no sabremos.
Sometimes YOU have to be your own hero